PANAMá JAZZ FESTIVAL

Una isla hecha de música

Una isla hecha de música
Una isla hecha de música

La primera vez que Jane Bunnett visitó Cuba fue en 1982. Aquel periplo lo califica como “un accidente”, no porque haya sido una experiencia negativa, sino porque surgió de una manera fortuita.

En Toronto hace mucho frío durante el invierno, y un día una amiga le compartió que fue a la isla caribeña y que lo pasó fenomenal. Con esta recomendación la saxofonista y flautista canadiense pensó que era hora de salir de su casa. En otra ocasión, leía el periódico y se encontró con una tentación imperdible: ida y vuelta a Santiago de Cuba, más hotel y comidas, por 349 dólares.

Una isla hecha de música
Una isla hecha de música

Al llegar a Santiago de Cuba escuchó, en espacio de cuatro horas, a cuatro grupos musicales diferentes. “Todos muy diversos. Fue como ser golpeado por un rayo de iluminación”, rememora Jane Bunnett, una de las invitadas a la edición 16 del Panamá Jazz Festival.

Le encanta el jazz afrocubano porque está constituido por un sin fin de exploraciones rítmicas: desde África hasta Europa, pasando por América Latina.

“Cuando usted viaja por Cuba se encuentra con músicos y géneros muy distintos entre sí y varía de acuerdo a la provincia en la que esté, porque son únicos de esa zona. También Cuba posee una serie de compositores clásicos que me emocionan mucho”, agrega quien tras este encuentro formó la banda Spirits of Havana, y años más tarde, Maqueque.

“El propio pueblo cubano es musical. Ir a Cuba es el tipo de vuelta musical que todos deben hacer”, comenta Bunnett.

Una isla hecha de música
Una isla hecha de música

Concierto

Este viernes 18 de enero, a las 8:00 p.m., en el Ateneo de la Ciudad del Saber, se presentará el colectivo nacional Afrodisíaco, y a las 9:00 p.m., Jane Bunnett y Maqueque, quien admira el festival porque está conformado por artistas que “aman a su país, a la música y a la educación. Tienen un hermoso equilibrio entre todos estos ingredientes”.

Cada integrante de Maqueque es especial para Bunnett, porque cada una aporta algo distinto a este proyecto que comenzó junto con su esposo, el también músico Larry Cramer, cuando formaron Spirits of Havana. “Todas tienen el deseo de siempre mejorar su desempeño y tienen un gran amor por el jazz”.

Esta reunión de astros dio como resultado los álbumes Maqueque (2014) y Oddara (2016). “Me encontré con cubanas jóvenes con muchos años de entrenamiento musical. Ellas estaban preparadas para dejar de mirar a los chicos jugar. Y para mí era el tiempo de intentar algo diferente. Al inicio pensé que sería cosa de un solo disco, pero me gustó mucho cómo respondieron en la grabación. No hay sonido como el nuestro”.

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