Johnny Depp negó ser un ‘monstruo’ que golpeó a su exesposa, la actriz Amber Heard, por haberse burlado de uno de sus tatuajes, durante su testimonio ayer, en el segundo día de su demanda contra el tabloide ‘The Sun’.
Durante la audiencia, Depp fue interrogado sobre su adicción a las drogas y al alcohol y reconoció haber ‘sucumbido a sus viejos demonios’ en marzo de 2013, pero negó haber abofeteado tres veces a Amber Heard.

