Después de los 40 años es normal ir perdiendo un poco la audición, pero factores externos, ya sean ambientales, de salud o mala higiene, pueden afectar de forma permanente el correcto funcionamiento del oído.
Por ello, el primer llamado que se le hace a la población es realizarse pruebas auditivas todos los años. En dichos exámenes no solo se podrá detectar a tiempo un problema, sino que además identificar las posibles causas de este, que van desde enfermedades, cera acumulada y mocos, hasta insectos u objetos dentro del oído.
Hablar con personas con problemas de audición
Hable claro y despacio. ¡No grite!
Póngase en un lugar con buena iluminación y mire a la persona para que pueda ver su rostro cuando usted le hable.
No exagere ni distorsione los movimientos de los labios, ya que esto podría dificultarle a la persona entender lo que le dice.
Intente mantener el ruido de fondo al mínimo, especialmente en la escuela y en el trabajo, ya que un ruido de fondo fuerte puede dificultar la audición de una persona con pérdida auditiva, incluso con un audífono.
Si hay una persona con problemas de audición en un grupo (social, familiar o laboral) asegúrese de que las demás personas hablen de a una. Esto permite incluir a la persona con problemas de audición en las conversaciones.
En Panamá, fundaciones como Oír es vivir realizan estos exámenes y revelan que aproximadamente el 23% de la población s no las pasa. Esto no significa que sean sordos, sino que tienen alguno de los problemas antes mencionados.
“60% de las pérdidas auditivas son prevenibles y muchas veces se deben a la desinformación de la población, por tratarse con remedios caseros al presentar alguna dolencia en el oído, por estar expuestos a ruidos por encima de los 80 decibeles, etc”, explicó Marsha Díaz, representante de Oír es vivir.
Díaz comentó que desde que la fundación abrió sus puertas en 2008 y a la fecha ha notado una baja en los porcentajes de casos de personas que pierden la audición por factores externos, ya que además de realizar pruebas, para ellos también es importante la educación.
Otra necesidad que resalta es la de realizar el tamizaje auditivo neonatal a los niños. “Una prueba sencilla, indolora y a partir de allí todos los años se debe realizar un examen para monitorearlos”, precisó.
Dicha prueba ayuda a detectar a tiempo un problema auditivo en los infantes, con lo que se puede corregir y darle correcto seguimiento.
Lo mismo sucede con las personas mayores de 40 años, en quienes, si bien la pérdida auditiva muchas veces es normal, con la prueba se puede monitorear a la persona y establecer qué tan acelerada es esta pérdida y tomar los correctivos en el tiempo apropiado, recomendó Díaz.

Audición y los niños
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda estar alerta a ciertas señales que pueden indicar que los niños presentan algún problema de audición.
Entre las más comunes está que el niño no habla ni demuestra un desarrollo del habla y del lenguaje de acuerdo con el nivel esperado para su edad.
Además, que el niño a menudo le pida repetir lo que dice; que suba el volumen de la televisión o tenga problemas para escuchar lo que se le dice por teléfono.
Algunas veces, los problemas de comportamiento en el colegio se pueden deber a la pérdida de audición, ya que el niño no está escuchando las instrucciones correctamente y por lo tanto no responderá correctamente.
Otras señales son si el niño se queja de dolor, sensación de bloqueo o zumbido en los oídos o fiebre con dolor de oído.
Siempre recuerde no intentar extraer el cerumen o un cuerpo extraño del oído en casa, ya que esto puede dañar el oído. Busque ayuda de su médico.


