LETRAS

La mantequilla y su singular presencia en la literatura

La mantequilla y su singular presencia en la literatura
La mantequilla y su singular presencia en la literatura

La mantequilla ha estado en las mesas de los comensales alrededor del mundo desde tiempos mesopotámicos. Como acompañamiento, decorado o ingrediente indispensable en recetas, hoy en día sería difícil imaginar la gastronomía sin su participación.

Por eso, no es de extrañar que también se haya colado en disciplinas artísticas como la literatura, donde no solo ha servido de ingrediente gastronómico, sino como un modo para expresar emociones, e historias. A continuación mencionamos tres de los tantos ejemplos.

La bebida que no puede faltar

La aventuras literarias de Harry Potter (1997 2007), el niño mago son bien conocidas. Sus luchas contra el señor oscuro se han vuelto parte de la literatura universal. Pero no todo en el colegio mágico de Hogwarts son batallas y hechizos. Para los momentos de ocio, no hay nada como refrescarse con una espumante jarra de cerveza de mantequilla.

La mantequilla y su singular presencia en la literatura
La mantequilla y su singular presencia en la literatura

Ya sea que se comprase en tabernas como Las Tres Escobas o el Caldero Chorreante, la cerveza de mantequilla es descrita como una bebida muy popular entre los magos y con un sabor un poco menos empalagoso que el de una butterscotch (golosina elaborada con mantequilla).

Esta fama la ha hecho traspasar las fronteras de las páginas de los libros y llegar al mundo de los muggles (personas son poderes mágicos). Alrededor del mundo fanáticos de la saga literaria creada por la escritora británica J. K. Rowling, crean sus propias versiones de este singular elixir o abarrotan las estanterías de locales donde se consiguen, como el restaurante Momento Incantatem en Bogotá (Colombia) o The Wizarding World of Harry Potter, dentro de los parques de Universal en Orlando, (Estados Unidos).

Olor a mantequilla

Con personajes solitarios e historias llenas de melancolía, la fama del escritor japonés Haruki Murakami aumenta con los días.

Libros suyos como Tokio blues (1987) y Sputnik, mi amor (1999) lo han llevado a colocarse en la lista de los más vendidos en Europa y América, y a recibir reconocimientos como los premios Franz Kafka (2006), que buscan resaltar el carácter humanista y su contribución a la tolerancia cultural dentro de la literatura, y los premios Jerusalén (2009), que se le da a escritores que han aportado por la libertad en el contexto de la sociedad actual, entre otros.

Pero como se suele decir, nadie es profeta en su tierra. Los japoneses utilizan el término batakusai (huele a mantequilla) para referirse, entre otras cosas, a los artistas con inclinaciones occidentales. Y es así como muchos detractores ven a Murakami, como un escritor nipón que se expresa más como un occidental que como un japonés.

La mantequilla y su singular presencia en la literatura
La mantequilla y su singular presencia en la literatura

Con influencias literarias como Marcel Proust, Scott Fitzgerald o J.D Salinger, el letrado de 69 años parece conectar más con tierras extranjeras que con la suya. Ante las críticas, Murakami ha declarado en varias ocasiones: “Yo ya era la oveja negra del mundo literario japonés. Me reprochan mi estilo, demasiado diferente de los cánones clásicos. Pero soy un individuo. Sólo un hombre libre”.

El recetario de tía Tita

La autora mexicana Laura Esquivel es internacionalmente reconocida por su primera novela Como agua para chocolate (1989).

La historia que narra la vida de Tita y su pasión por la cocina, está ambientada durante la revolución mexicana (1910 - 1917), y gira prácticamente en torno a la gastronomía que es utilizada para transmitir emociones, legados e historia familiar.

La mantequilla en conjunto con otros ingredientes, son casi personajes fijos de la novela.

La preparación de codornices en pétalos de rosas o chocolate y roscas de reyes, no tuvieran el mismo sabor sin esta emulsión, que aporta sabor y contextura a los platillos que con ella se prepara.

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