Un grupo multidisciplinario del Centro de Neurociencias del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat), el Complejo Hospitalario Metropolitano de la Caja de Seguro Social (CSS) y la Universidad Santa María La Antigua han unido esfuerzos para medir, por primera vez en el país, el pulso del envejecimiento en una población específica de 423 adultos mayores entre 65 a 102 años que han sido atendidos en la CSS.
Tras cuatro años de seguir a un subgrupo de 100 sujetos, han encontrado que la mayoría de esta población goza de una buena salud cognitiva, apuntan Gabrielle Britton y Alcibiades Villarreal, fundadores de la Iniciativa de Investigación del Adulto Mayor en Panamá (Panama Aging Research Initiative, PARI), quienes son científicos del Centro de Neurociencias de Indicasat.
Se estima que en el 15% de estos sujetos va a progresar un deterioro cognitivo leve cada año y, de ese grupo, el 7% va a padecer Alzheimer cada año, afirma Britton, “pero no todos se verán afectados. Lo que queremos saber es quién progresa [a padecer deterioro cognitivo] y quién no, y qué variables están asociadas a ello”.
Para ampliar su investigación, la PARI empezará a evaluar a 125 nuevos sujetos a partir de diciembre, esta vez de 50 años en adelante, que no serán pacientes del CSS. Esto será posible gracias al patrocinio de una farmacéutica; sin embargo, el Gobierno es el principal llamado a invertir en este tipo de investigaciones porque esto se traduce en salud pública, dice Britton.
METODOLOGÍA
Un equipo de psicólogos, neurocientíficos, biotecnólogos, geriatras, psiquiatras, neurólogos, radiólogos, estadísticos, genetistas, universitarios, entre otros, ha participado en la realización de la PARI.
Britton cuenta que se han utilizado herramientas de medición cognitiva, entre las que está“Minimental”, que es un test de función cognitiva global que mide atención, concentración, memoria, praxis y habilidades viso-espaciales que permite determinar cómo está la cognición del sujeto de forma general. Esa herramienta se ve complementada con otras. También se utilizan otras técnicas que evalúan su salud fisiológica, como análisis de líquido cefalorraquídeo, exámenes de sangre, análisis genéticos, etc.
OTROS RESULTADOS
Hoy se cuenta con mucha literatura científica internacional sobre variables de la salud cognitiva que en Panamá no han sido estudiadas, dice Britton.
Por eso, la PARI busca comprobar las asociaciones de ciertas variables que se han relacionado al deterioro cognitivo en el extranjero en una muestra de Panamá.
Estudios internacionales ha demostrado que el bajo nivel educativo es un factor de riesgo para el deterioro cognitivo, y en la PARI se encontró que el promedio de educación de los sujetos es de siete años, y que aquellos que no terminaron la primaria son quienes reflejan deterioro cognitivo, explica Villarreal.
Es decir, que no terminar la primaria es un factor de riesgo para la discapacidad cognitiva del adulto mayor. “¡Solo terminar la primaria, o llegar al séptimo grado te protege de discapacidad funcional, ese es un dato impresionante!”, afirma Britton. “Solo terminar la primaria va a determinar si de viejo vas a ser independiente o no”, añade.
Por otro lado, muchos estudios internacionales han mostrado que ser mujer es un factor de riesgo para el deterioro cognitivo, discapacidad funcional y Alzheimer; sin embargo, en la PARI se encontró que el hombre es quien tiene mayor riesgo. “No nos esperábamos este resultado”, advierte Britton. La única forma de verificar este resultado es la realización de un estudio poblacional, menciona Villarreal.
CON LUCES LARGAS
Entre las metas de la PARI está obtener mayor financiamiento para poder continuar estos estudios longitudinales.
“A mediano plazo nos gustaría ver que las técnicas que usamos aquí con investigación se pudieran integrar en la atención geriátrica”, indica Britton.
A largo plazo, los científicos esperan que esta iniciativa se convierta en un programa para el estudio poblacional del envejecimiento en Panamá.
Además, con la PARI se espera que a futuro “Panamá participe en el discurso internacional sobre investigación en envejecimiento con datos propios”.
RECOMENDACIONES
Tres acciones comprobadas por estudios internacionales para que el adulto mayor goce de salud cognitiva son estar físicamente activo, mantener la socialización y tratar las enfermedades cardiovasculares, dice Britton.
La función cognitiva tiene su fundamento en hacer cosas nuevas, añade Villarreal. “Si tú entras en una rutina, tu cerebro no estará utilizando todas sus conexiones nerviosas”. De ahí la importancia de la estimulación cognitiva para lograr un envejecimiento activo, agrega.
Este 26 de septiembre se darán consejos de estimulación cognitiva en el taller “El envejecimiento activo” en el Centro de Neurociencias de Indicasat. Para reservar cupo debe escribir a memoria.salud@gmail.com
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