1 La mamografía es infalible.
Falso. Toda prueba tiene márgenes de error. En ocasiones falla en detectar un cáncer y viceversa.
Diversos factores pueden limitar su confiabilidad, como el tejido mamario denso de mujeres más jóvenes, cicatrices, tumores de rápido crecimiento, etc.
A pesar de todo, la mamografía sigue siendo la mejor prueba disponible para la detección temprana del cáncer de mama en la población general sin síntomas.
Otras recomendaciones como el autoexamen y el examen médico rutinario no reemplazan a la mamografía.
2 Si no tengo familiares con cáncer mis posibilidades de desarrollar cáncer son muy bajas.
Falso. Alrededor del 5% de los cánceres de mama corresponde a casos familiares. La gran mayoría de los diagnósticos corresponde a mujeres sin antecedentes familiares relevantes.
La principal condición de riesgo no puede ser modificada y corresponde a la edad.
3 El ultrasonido puede reemplazar la mamografía.
Falso. Esta metodología de imágenes utiliza ondas inocuas de ultrasonido.
Permite discriminar entre nódulos sólidos y quistes, entre otras cosas, pero no ha podido reemplazar a la mamografía como estudio básico para la detección temprana del cáncer.
Sin embargo, es una excelente herramienta clínica y complementa a la mamografía.
4 A pesar de los tratamientos, el cáncer de mama es mortal.
Falso. Las investigaciones avanzan aceleradamente y la mortalidad por este tumor ha disminuido significativamente.
En la actualidad, la caracterización de cada tumor depende de los estudios de patología convencional, presencia de receptores hormonales y la biología molecular.
Esto ha permitido personalizar las terapias, mejorar los resultados y evitar sobretratamientos.
Los mejores resultados se logran con el manejo multidisciplinario que comprende personal entrenado en cirugía oncológica, cirugía plástica, radio oncología, oncología médica, fisioterapia, salud mental, entre otros.
5 Es mejor la mastectomía que el tratamiento conservador.
Falso. Muchas mujeres piensan que remover la mama garantiza mejores resultados.
Es posible conservar la mama siguiendo técnicas plásticas y oncológicas sin comprometer el manejo adecuado, a la vez que se logran buenos resultados estéticos.
6 Los implantes mamarios aumentan el riesgo de cáncer.
Falso. El material de los implantes es inerte y rara vez produce reacciones adversas.
No se ha demostrado ninguna relación entre los implantes y el cáncer, incluso en casos de ruptura de los implantes.
7 Si tengo familiares con cáncer estoy condenada a desarrollar cáncer.
Falso. Si bien es cierto que el antecedente de 2 familiares en primer grado de consanguinidad con cáncer de mama (en especial si lo desarrollaron antes de los 50 años) puede significar que exista una alteración genética heredada que predisponga a ciertos cánceres, no necesariamente implica que se tenga dicha alteración.
Incluso al tener la alteración genética, se aumenta el riesgo pero no es una sentencia. La consejería genética y la realización de pruebas específicas son necesarias para establecer los riesgos reales y las opciones para manejar la situación.
8 Es más común el cáncer en mujeres jóvenes.
Falso. El cáncer de mama puede aparecer en mujeres de cualquier edad e incluso en hombres.
La incidencia empieza a aumentar después de los 40 años para alcanzar sus mayores tasas alrededor de los 60 años.
Más del 75% se diagnostica después de los 50 años. Sin embargo, es mucho más impactante el diagnóstico en mujeres jóvenes y tiende a ser más agresivo.
(El autor es ginecólogo oncólogo, es director de Docencia e Investigación del Instituto Oncológico Nacional, profesor titular de ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá y ejerce la práctica privada en el Hospital de Punta Pacífica. Contacto: jeldlvz@gmail.com)

