PRONTO SE INICIAN LAS CLASES

La mochila también lleva emociones

La mochila también lleva emociones
La mochila también lleva emociones

Más que útiles escolares, libros y cuadernos, los niños necesitan recargar su mochila de emociones y de valores, en el sentido más literal.

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Padres en los zapatos del estudiante

Ello solo es posible en el núcleo familiar, ya que son los padres y cuidadores quienes deben ser capaces de escuchar a sus hijos y ponerse en los zapatos de estos, coinciden psicólogos consultados de la fundación Relaciones Sanas.

En miras a exaltar el valor de la comunicación empática de padres a hijos en este periodo previo al retorno a clases, los miembros del colectivo han preparado la campaña “La mochila emocional”, con el lema “En este inicio de clases, llena la mochila emocional de tu hijo”.

Aunque todo padre de familia podría identificarse con este tema, muchas veces no se le da la importancia necesaria a todo aquello que involucra este concepto, afirma la psicóloga María Eugenia de Martín, presidenta de esta fundación.

EMPATÍA

A pocas semanas de que se inicie el periodo escolar, los padres deben estar conscientes de que sus hijos necesitan contar con “herramientas emocionales específicas”, que los equipen para manejar las diversas situaciones de tipo emocional que se presentan desde el primer día de clases, explica la especialista.

Muchas de estas pueden estar relacionadas con aspectos como la socialización con los compañeros, la concentración, así como la organización para estructurar su aprendizaje, entre otros.

“Muchas veces, de aquello que no se ve depende el éxito escolar”, recalca De Martín.

Es decir, el rendimiento académico del estudiante irá de la mano con la forma en que el niño o el joven se sienta consigo mismo, así como con el apoyo emocional que recibe de sus padres.

“¿Sabías que el primer día de clases le puede causar ansiedad a tu hijo?”, reflexiona la psicóloga, quien añade que la campaña de la fundación invita a que los padres y cuidadores tengan en cuenta las necesidades no materiales de sus hijos antes del regreso a clase.

‘PRIMERA ESCUELA’

La familia, como núcleo para el fomento de valores, es la primera escuela de una persona, afirma la psicóloga Solymar Dolande, coordinadora del Programa de Prevención de Bullying de la fundación Relaciones Sanas y miembro del Instituto Internacional de Psicoterapia.

“Aunque no esté en un salón de clases, día a día se aprende a través de las conversaciones que escucha, de las interacciones de los adultos con otras personas, de lo que se hace o no se hace, y de lo que se dice o se calla. Un niño, a través del ejemplo de los familiares, aprende lo que es ‘normal’ y ‘lo que no’, y cuando llega a nuevos lugares este se relaciona de acuerdo a lo que conoce”, indica Dolande.

Si la familia habla y actúa en función de los valores, la persona se equipa naturalmente con herramientas sanas para interactuar con otros y para detectar cuando el trato hacia sí mismo no es digno, recalca la psicóloga.

Pese a que cada estudiante debe llenar su “mochila emocional” de forma única —ya que todos tienen angustias y retos diferentes—, en esta no deben faltar valores como responsabilidad y compromiso para cumplir con sus metas académicas, además de respeto, empatía, dignidad y asertividad para socializar sanamente con los compañeros y superiores, recalca Dolande.

 

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