¿Cómo contar la moda estadounidense? Como un mosaico de emociones, responde el Metropolitan Museum de Nueva York (Met), que rinde este mes homenaje a la diversidad y a la imaginación de los modistos de Estados Unidos con una exhibición que será un anticipo de la tradicional retrospectiva del Costume Institute.
La pandemia del coronavirus SARS-CoV-2 obligó al museo a anular por dos años consecutivos su exposición sobre la moda, que va de la mano con la gala del Met, la cita social neoyorquina por excelencia que se realiza bajo la égida de la gurú de la moda Anna Wintour y que tuvo lugar la noche de este lunes.
Un poco de historia
La gala del Met es un acto benéfico anual para el Costume Institute, una rama del museo consagrada a la moda, que tiene su propio presupuesto y es financieramente independiente del propio Met. Creada en 1948, fue durante mucho tiempo un acontecimiento reservado a la alta y adinerada sociedad neoyorquina, principal fuente de patrocinio del Met. Se fue abriendo poco a poco a partir de los años 1970, antes de transformarse tras la llegada de la gran sacerdotisa de la moda y editora jefe de ‘Vogue’, Anna Wintour, en 1995. Ella impulsó la gala a la galaxia de los eventos “populares”, adaptados a la era de las redes sociales y la democratización de la moda, hasta el punto que a veces se la compara con la ceremonia de los Oscar de Los Ángeles.
Organizada para financiar el Costume Institute, la gala del Met constituye una buena ocasión para que las estrellas que pasen por la alfombra roja luzcan las creaciones de las grandes marcas. Y el lunes, cuatrocientos actores, músicos, modelos, deportistas y estrellas de las redes sociales, con atuendos cada uno más extravagante que el anterior, estuvo allí.
Casi nadie llevaba máscara, pero para pavonearse por la alfombra de color crema en uno de los eventos más populares del mundo había que estar vacunado o haber dado negativo a la Covid-19. Y pagar $35 mil por la entrada.
Sharon Stone, Justin Bieber, Kim Kardashian, Megan Rapinoe, Venus Williams, Gigi Hadid, Diane Kruger, Erykah Badu, Jennifer López, Rihanna, Kendall Jenner, Taylor Hill, Hailey Rhode Baldwin, Kid Cudi, Frank Ocean e Isabelle Huppert fueron algunos de ellos: esa noche, en el corazón de Manhattan, el Met no había visto tantas estrellas mundiales desde mayo de 2019. Tenía cerca de mil 200 invitados, como antes de la pandemia.
La gala y la exposición suelen realizarse el primer lunes de mayo, pero el calendario se modificó para no tener que esperar al año próximo: la gala fue el lunes y la exposición de moda se organizó en dos partes, la primera desde este sábado 18 de septiembre —hasta septiembre de 2022—, y la segunda a partir de mayo de 2022.
La exhibición abre el sábado, bautizada “Estados Unidos: un léxico de la moda”, es el primer capítulo de una antología más amplia que se realizará en la primavera boreal de 2022.
A través de un centenar de piezas, desde los años 1940 hasta ahora, el encargado del Costume Institute, Andrew Bolton, quiso romper la imagen de una moda estadounidense esencialmente sportswear, definida por “su lado práctico, su funcionalidad o igualitarismo”, explicó, al considerar que la alta costura suele asociarse a Francia.
El resultado es un mosaico, a través de 12 grandes familias de emociones, que van desde la nostalgia a la consciencia, de la confianza a la fuerza, del placer a la alegría.
En algunas prendas se pegan las palabras que mejor la definen: “libertad” para el famoso vestido de Diane von Fürstenberg (nacida en Bruselas pero que vive desde hace años en Nueva York), “exuberancia” para la de cuadros rojos, cintura entallada y muy voluminosa de Christopher John Rogers, “travesura” para una túnica llena de botones de Jeremy Scott.
También se pueden encontrar a los célebres creadores Tom Ford, Marc Jacobs, Ralph Lauren, así como marcas más recientes o vanguardistas como threeASFOUR, Collina Strada o Imitation of Christ.

