Una tendencia que tomó mayor auge en los últimos años es la inteligencia artificial, que a su vez impulsa el desarrollo de más objetos conectados a la red o “internet de las cosas”.
La idea surge a raíz de una construcción social personificada en la cultura popular representada en varios programas de televisión de la década de 1960, como la serie animada The Jetsons, en la que uno de los personajes secundarios era una robot programada para atender las necesidades del hogar.
Décadas después, la realidad descrita por la ficción parece cobrar vida a pasos agigantados a los que avanzan las tecnologías del siglo XXI.
No obstante, así como la inteligencia artificial puede generar beneficios para nuestras vidas, puede constituir un arma que es capaz de generar peligros a los cuales se necesita buscar las mejores soluciones.
Este fue uno de los temas tratado durante la celebración del segundo Foro de Gobernanza de Internet el pasado 24 de julio en el Centro de Convenciones de Ciudad del Saber.
En esta cita, se develaron hechos significativos del mundo digital. Por ejemplo, ¿sabía que en un vuelo de avión se pueden generar hasta 40 terabytes de información si el avión está conectado a internet mediante sensores inteligentes?
Nuevas generaciones
La profesora de la Facultad de Informática, Electrónica y Comunicaciones de la Universidad de Panamá Donna Roper enfatizó en su intervención que los procesos de la inteligencia artificial deben ser vistos y planeados en una base donde la ética sea uno de los pilares esenciales.
La bioética necesita ser implementada para evitar una utilización incorrecta de las innovaciones del futuro y que no sirva con el fin de destruir. “La ética y los valores son el enemigo número uno de la inteligencia artificial”, opinó Roper.
“Hay que preparar a la comunidad académica y a la población para evitar que haya una brecha en torno al conocimiento de estas tecnologías”, agregó.
La también directora del Departamento de Tecnología de dicha facultad aseguró que se necesitan traer a las aulas nuevas técnicas de enseñanza para convertir a la inteligencia artificial en un tema atractivo para muchos estudiantes en los centros de educación superior.
“La inteligencia artificial y la robótica y su entendimiento son cuestiones relativas a la formación”, mencionó.
Si bien las universidades han desarrollado trabajos encaminados a experimentar con la inteligencia artificial, este tipo de proyectos no salió más allá del aula y no son reutilizados en las comunidades.
Por su lado, las empresas trabajan excelentes iniciativas con el machine learning, el estudio científico destinado al diseño de algoritmos programados para cubrir determinadas necesidades en una empresa utilizando como herramienta fundamental la inteligencia artificial.

La seguridad
Carlos Alvarado, líder de la consultora Fronteras Security, dice que se deben desarrollar ciertas precauciones a la hora de idear cómo serán las funciones de la inteligencia artificial, ya que así como existen innovaciones como una casa manejada de manera inteligente, algún ciberdelincuente puede aprovechar la vulnerabilidad que tenga el sistema informático para poder cometer su fechoría.
“Usualmente, no nos damos cuenta de qué ocurre cuando nuestro internet se pone lento, por ejemplo. Lo que podría ser un síntoma de que una banda de ciberdelincuentes esté tomandose el control de nuestro dispositivo y lo utilice para atacar a terceros”, explicó el especialista.
Como casos recientes se puede citar el ataque perpetrado por el grupo New World Hackers a la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, un ataque que dejó sin servicios a más de 300 millones de personas alrededor del mundo.
“También pueden existir bandas que tomen el control de aparatos como los televisores inteligentes. Uno ve Netflix en su casa y no sabe si su televisor es utilizado para generar spam y capturar información sensible como lo es la bancaria”, prosiguió Alvarado.
Un escenario que se prestaría a la facilitación de delitos conocidos como el ransomware, que consiste en el secuestro de datos mediante la instalación de un programa informático que restringe el acceso de archivos importantes a cambio de un rescate bancario en monedas como lo son los bitcóins.
“Muchas veces compramos estos dispositivos y no estamos acostumbrados a leer sus manuales”, reflexionó.
Como medida de prevención, se debe tener en cuenta la instalación de programas antivirus que sirvan como muros de contención ante los cada vez más novedosos modos de delitos cibernéticos y evitar el malware.
En el ámbito empresarial, las amenazas se multiplican, ya que si el área de tecnología de una determinada empresa no posee los suficientes conocimientos para hacer una gestión ordenada de los productos inteligentes en sus oficinas, podría correr riesgo la red de esos productos y, por ende, sería susceptible a todo tipo de ataques, como el robo de información financiera de gran importancia.
El peligro también se presenta en los medios de transporte manejados por sistemas inteligentes como lo pueden ser los vagones del Metro, los aviones o los vehículos de alta gama que tienen funciones avanzadas.
Los ciberdelincuentes también podrían sembrar el caos con la manipulación de este tipo de transporte y causar accidentes o tragedias de manera deliberada atentando contra la salud pública.
La vulnerabilidad también se encuentra en las empresas de transmisión eléctrica, que pueden ser objeto de malware y dejar sin luz léctrica a gran cantidad de personas así como la alteración de otros servicios esenciales como el agua potable.

