EXPOSICIóN

Un museo en Nueva York hace una reverencia al mejor amigo del hombre

Los perros rara vez son reconocidos en los museos y a lo sumo eventualmente consiguen lugar junto a personalidades famosas. Pero el Museo del Perro, que se inauguró el pasado viernes en Manhattan, les brinda el papel protagónico, a la medida de una ciudad donde a menudo son tratados como reyes.

El nuevo museo, financiado por la asociación profesional de criadores American Kennel Club, que organiza anualmente, en esta temporada, el famoso concurso de belleza canina “Westminster Dog Show”, presenta más de 2 mil pinturas, fotos, esculturas y otros objetos dedicados a los perros.

Entre los homenajeados figuran compañeros de presidentes estadounidenses. Como la pintura de Millie, el springer spaniel inglés de George y Barbara Bush. O Silent Sorrow, un lienzo que ilustra la tristeza del fox terrier del rey Eduardo VII después de la repentina muerte de su amo inglés en 1910.

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