El Óscar al corto animado chileno Historia de un oso rompió barreras y abrirá“muchas puertas” a la animación latina, aseguraron a su llegada a Santiago los realizadores de la cinta, tras ser recibidos por la presidenta Michelle Bachelet.
Los realizadores de la obra mostraron con orgullo las relucientes estatuillas desde uno de los patios del palacio de La Moneda, sede del Gobierno chileno.
“Estamos felices y estamos seguros de que esto nos va a abrir muchas puertas, no solo a nosotros como productora sino a toda la animación y el cine” de Chile y de toda Latinoamérica, dijo Gabriel Osorio, director del corto.
La cinta cuenta la vida de un viejo oso que es separado de su familia para trabajar en un circo, una trama que remite al exilio vivido por el abuelo del cineasta, que fue detenido y exiliado por la cruenta dictadura de Pinochet (1973-1990).
