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El nuevo rap turco que rima con política

El nuevo rap turco que rima con política
El nuevo rap turco que rima con política

En una Turquía donde las voces disidentes se esfuerzan cada vez más por hacerse oír, un video de rap de 15 minutos con tono militante provoca sensación en las redes sociales.

Una semana después de su estreno, el video de la canción Susamam (No puedo callarme) fue visto más de 20 millones de veces en YouTube, una audiencia poco común para este tipo de música en Turquía.

En este videoclip, una veintena de cantantes y músicos abordan por turnos y con palabras muy críticas, temas que van desde la contaminación hasta las desigualdades en la educación, pasando por la violencia conyugal y la crueldad hacia los animales.

Pero el pasaje que más ha marcado al público es el que evoca la libertad de expresión y el estado de derecho. El rapero Saniser, cuyo verdadero nombre es Sarp Palaur, dice: “Tengo demasiado miedo de enviar un tuit, tengo miedo de la policía de mi propio país”.

‘Susamam’ es una canción de 15 minutos, donde varios cantantes tocan temas de represión en su natal Turquía.



Un estribillo que resultó ser premonitorio. Sólo unas horas después del lanzamiento del video, Canan Kaftancioglu, una líder de la oposición en Estambul, fue condenada a casi diez años de prisión, en particular por tuits considerados insultantes sobre el presidente Recep Tayyip Erdogan. Kaftancioglu, en libertad provisional, compartió la canción en su cuenta de Twitter con este mensaje: “Yo tampoco puedo callarme”.

El video se abre con una voz en off que indica que la música entretiene, pero también puede “cambiar las cosas”. “Obviamente no es posible cambiar a toda la sociedad con una sola canción, pero creo que cuanta más gente podamos reunir a favor de nuestra causa, mejor será”, confía a la AFP uno de los raperos, Samet Gonullu, conocido como Sokrat St. “Una chispa se enciende. El tiempo dirá si perdurará”, añade.

Para Dogan Gurpinar, historiador de la Universidad Técnica Estatal, la canción representa una nueva esperanza entre los opositores liberales al presidente Erdogan, que se han sentido impotentes en los últimos años, ante un poder acusado de deriva autoritaria.

La oposición parece haber recuperado el ánimo después de que una de sus estrellas en ascenso, Ekrem Imamoglu, ganara en Estambul al derrotar al candidato de Erdogan en marzo y luego en junio (tras la cancelación de la primera votación en condiciones controvertidas). “El clima político ha ofrecido un rayo de esperanza y agudizado las ganas de quienes quieren actuar”, estima Gurpinar. Para él, Susamam “no es una rebelión sino una señal de optimismo”.

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