Por ahora, de acuerdo a sitios web dedicados a evaluar el cine como imdb.com, metacritic.com y rottentomatoes.com, no hay una sola cinta con personajes de carne y hueso, basada en un videojuego, que valga la pena en términos de excelencia.
De acuerdo con los expertos de estas páginas, lo único bueno ha sido Scott Pilgrim vs the World (2010), del director Edgar Wright, con una nota de B.
Claro, el asunto cambia cuando se habla de películas y series de televisión basados en videojuegos. Allí sí hay muestras que merecen aplausos como Wreck-It Ralph (2012), de Rich Moore, así como los programas Clannad: After Story (2008), Clannad (2007) y Steins Gate (2011), entre otros.
Un ejemplo reciente de trasladar con puntos en contra a la pantalla grande a un videojuego sería Warcraft.
Para rottentomatoes.com, esta producción dirigida por Duncan Jones recibió un 30% de aprobación entre los críticos (de un total de 100%), y metacritic.com la calificó con un 32%.
Es decir, si Jones estuviera en la universidad y hubiera entregado su largometraje como un trabajo de fin de curso, reprobaría la materia.
Los productores dirán que lo importante es la respuesta del público. Si es así, entonces le fue genial a Warcraft en Estados Unidos, pues la audiencia le ha puesto una media de B-, en especial, como comentó un amigo, si ingresas a la sala de cine con las más bajas expectativas posibles.
CASOS
Entre 1982 y 2016 se han filmado unas 630 producciones inspiradas en videojuegos.
Mientras que entre 2017 y 2020 se estima que habrá una veintena de títulos por proyectarse.
Esta cantidad parece reflejar el deseo que tiene un sector de los consumidores de ver en la pantalla grande las aventuras que disfrutan en sus computadoras, en sus televisores o en sus iPads.
En la agenda más inmediata está el estreno en Estados Unidos de Assassin’s Creed, dirigida por Michael Lesslie y protagonizada por Marion Cotillard y Michael Fassbender. La cita es diciembre de 2016.
En enero de 2017 será el turno de Resident Evil: The Final Chapter, escrita y dirigida por Paul W.S. Anderson, y con la incondicional del género Milla Jovovich. En cuanto a cantidad y rentabilidad, es la principal saga cinematográfica a partir de un videojuego, irónicamente no todas han sido producidas por Hollywood.
También en 2017 llegarán largometrajes como Uncharte, realizada por Seth Gordon; Rampage, de Brad Peyton, de Brad Engle y el reparto principal cuenta con Dwayne Johnson, y Gears of War, con un guión de Chris Morgan y Len Wiseman (no hay director ni actores oficiales).
Luego, el 24 de mayo de 2019 vendrá Minecraft y en 2020 pasará por el mismo proceso Shadow of the Colossus con un guión de Seth Lochhead.
DINERO
Entre 1980 y junio de 2016, las películas a partir de videojuegos han recaudado en Estados Unidos y Canadá un total de mil 331 millones de dólares, de acuerdo al sitio web boxofficemojo.com.
De manera individual, está a la cabeza en el ejercicio de vender tiquetes de cine Warcraft (2016) con 415 millones de dólares y tras esta va The Angry Birds Movie (2016), de Clay Kaytis y Fergal Reilly, con 333.5 millones de dólares.
Le siguen Prince of Persia: The Sands of Time (2010), de Mike Newell y protagonizada por Jake Gyllenhaal con 336.3 millones de dólares; Resident Evil: Afterlife (2010), de Paul W.S. Anderson y lideriza el elenco Milla Jovovich, con 296.2 millones de dólares, y Lara Croft: Tomb Raider (2001), de Simon West y estelarizada por Angelina Jolie, obtuvo a nivel global 274.7 millones de dólares.
A la primera estas cantidades tienen pintas de fabulosas, luego recuerdas que a nivel mundial Avatar recaudó 2 mil 787 millones de dólares; Titanic hizo 2 mil 186 millones de dólares y Star Wars: The Force Awakens recibió 2 mil 68 millones de dólares y el entusiasmo se acaba.
Avatar hizo más dinero en el planeta que todas las producciones a partir de videojuegos en la unión americana. También significa que la más exitosa de estas películas, Warcraft no está entre las 200 películas más vistas a nivel global.
Significa que sí existe en el negocio del cine un deseo de aprovechar la popularidad de los videojuegos, pero sus seguidores no son lo suficientemente seducidos por los resultados fílmicos o simplemente no son muchos los que quieren experimentar su traspaso a este otro formato.








