El patrimonio iraquí, ya severamente dañado por la campaña de vandalismo y destrucción del grupo Estado Islámico (EI), corre el riesgo de sufrir nuevas destrucciones en la batalla por reconquistar la ciudad de Mosul, en manos de los yihadistas.
En 2014, después de apoderarse de Mosul, la segunda ciudad de Irak, el EI destrozó el museo, donde se encontraban objetos de las épocas asiria y helenística.
El grupo extremista también atacó las ciudades antiguas de Hatra y Nimrod.
Las fuerzas iraquiés están estrechando el cerco sobre Mosul, pero los yihadistas permanecen dentro o alrededor de sitios históricos.
“Según nuestras informaciones, (el EI) está presente en los sitios arqueológicos”, declaró Ahmed al Asadi, portavoz de las Hashd al Shaabi, una coalición de milicias chiitas apoyadas por Irán.
Las Hashd lanzaron una operación que podría conllevar combates contra el EI en regiones donde se hallan varios de los sitios arqueológicos iraquíes más conocidos, como Hatra y Nimrod.
Hatra, una antigua ciudad fortificada de más de dos mil años, se encontraba bastante bien conservada. En Nimrod, seguían habiendo bajorrelieves y colosales “lamassu” (toros alados con rostro humano), aunque la mayoría de los objetos procedentes de esta ciudad ya están en museos de Mosul, Bagdad, París o Londres.

