Purificadores de aire, sensores para evitar dejar un niño adentro y hasta parasoles inteligentes, son algunos de los innovadores equipos para que los conductores se sientan seguros en sus vehículos. La idea es transformar el auto “en una especie de capullo saludable”, explicó Christophe Périllat, director general delegado del fabricante francés de equipos Valeo, durante una conferencia de prensa en el gran salón del Consumer Electronics Show (CES), que tiene lugar en Las Vegas.
Para hacerlo, el grupo propone tecnologías que van desde el control de atención del conductor, la filtración del aire de la cabina, hasta el confort térmico personalizado para cada pasajero.
Para los buses y los vehículos, Valeo también lanzó un purificador de aire que podría eliminar más del 95% de los virus, entre ellos el de la Covid-19, durante los trayectos con pasajeros.
Igualmente en Las Vegas, CabinAir y Marelli desarrollaron purificadores de aire para los autos que pueden ser integrados en el habitáculo o instalarse en el portavasos.
Gentex trabaja sobre un sensor a base de nanofibras capaz de monitorear la calidad del aire e identificar eventuales contaminantes.
La atención puesta en la salud y el bienestar del conductor apareció primero en el transporte por carretera, donde las largas horas al volante tienen un impacto físico real sobre los conductores, explicó Carla Bailo, directora del Centro de Investigación Automotriz.
Más productos Bosch en el CES
Bosch expone un parasol transparente bautizado ‘Virtual Visor’, capaz de bloquear únicamente los rayos que llegan a los ojos del conductor gracias a una cámara que detecta su posición. “El elemento esencial”, destacó Carla Bailo, es mejorar la experiencia de los clientes, sin ser invasivas.
Luego de intentar hacer las sillas y las cabinas más ergonómicas, los fabricantes comenzaron a desarrollar equipamientos para detectar, por ejemplo, eventuales problemas cardíacos, y después soluciones para “vigilar” al chofer y su capacidad de conducir.
La proliferación de sensores en el vehículo fue alentada por nuevas reglamentaciones que imponen, por ejemplo, en Europa sistemas de advertencia en caso de somnolencia o de distracción del conductor.
En Italia, una ley exige sistemas de alerta en los asientos de los niños.
Basándose en su experiencia en el país, el emprendimiento italiano Filo llegó a Las Vegas para lanzar su cojín en Estados Unidos, donde lamentablemente decenas de menores olvidados mueren cada año por hipertemia (alta temperatura corporal) dentro de los autos.
“Con nuestras vidas trepidantes, el estrés o un e-mail del trabajo, aún pasa tristemente que los padres tengan un lapsus de memoria, pierdan la atención y dejen a los niños dentro del auto”, dijo Rudolf Jantos, responsable de mercadeo.
El cojín de Filo, conectado por Bluetooth al teléfono de los padres, puede identificar si un niño permanece en su asiento cuando el conductor se aleja del auto, y alertarlo.
Otros sistemas pueden identificar el olvido de un niño en el auto a través de cámaras, radares, detectores de vibración y sensores de peso, señala Mike Ramsey, especialista del segmento de automóviles en la consultora Gartner.
Estos productos no son, en su mayoría, totalmente novedosos pero “se han vuelto más prácticos en términos de costos y capacidad” gracias a los progresos de los algoritmos y del aumento de la potencia de procesadores, añadió el experto.
El desarrollo de los sistemas de ayuda a la conducción con la instalación de cámaras y radares en algunos vehículos, también ha participado en la tendencia, estimó Jacques Aschenbroich, director ejecutivo de Valeo.


