SíMBOLO PANAMEñO

Las primeras banderas

Las primeras banderas
Las primeras banderas

Cuando la campaña separatista de Panamá de Colombia llegó a su punto culminante el 3 de noviembre de 1903, se tenían preparadas dos banderas que representarían la nueva república. Una fue paseada aquel día entre vítores y aclamaciones por la multitud y la otra cumplía el rol de reserva, por si era necesario. Había una tercera bandera, más pequeña, hecha con retazos sobrantes. Fueron las tres primeras enseñas panameñas cuyo paradero o suerte final es desconocido.

Más de una

Documentos escritos por María Ossa de Amador indican que se hicieron dos banderas originalmente de 2.25 metros por 1.50 metros en lanilla de Oxford, comparte Vladimir Berrío-Lemm, director de la Comisión Nacional de los Símbolos de la Nación e investigador de historia. Hay más detalles: “Una bandera se exhibió después de las 7:00 p.m. del 3 de noviembre, y al ser reconocida como nuestra bandera por la multitud, Ossa de Amador la entregó al pueblo que la paseó, izó y usó intensivamente hasta que se deterioró, seguramente antes de diciembre de ese año. Esa bandera pudo haber sido guardada, pero nadie sabe dónde. Debe tener como característica no tener ojales para fijar drizas, sino que pudo tener lazos posiblemente blancos para atarla a un palo o asta. Al no saberse de ella se considera que está perdida o que, años después, ante un deterioro vergonzoso, haya sido cremada. La otra bandera, según Ossa de Amador, fue obsequiada a Theodore Roosevelt cuando cenó con los Amador en su primera visita a Panamá poco después”.

El azul arriba

Las primeras banderas panameñas se reconocen por tener el azul arriba del lado del asta y las estrellas al derecho, tal como las ideó Manuel E. Amador. Las siguientes banderas, hechas entre el 4 y 5 de noviembre en otros puntos del nuevo país, siguieron ese modelo. A partir del 25 de noviembre de 1903, la bandera se dispuso como se conoce hoy, con el azul abajo.



Ambas banderas fueron confeccionadas por Ossa de Amador y Angélica Bergamotto de Ossa a la luz de una lámpara de queroseno la noche del 2 de noviembre de 1903. Mientras que la joven María Angélica Ossa hizo la tercera bandera, más pequeña, usando la tela sobrante. “Por declaraciones de ella [María Angélica Ossa] y posteriormente de su esposo, se presume que ella la obsequió a él, quien a su vez la donó posteriormente a un museo de Nueva York, Estados Unidos, si bien no ha podido corroborarse a satisfacción. Una pista es presumir que esa bandera tal vez medía 80 cm de alto por 1 metro o 1.10 metros de largo, y que las estrellas fueron recortadas de los cuarteles blancos, colocando los parches de color con zurcido”, indica Berrío-Lemm.

Cartas escritas a mano y dirigidas en vida por María Ossa de Amador y Manuel E. Amador, y entrevistas a ambos personajes publicadas en añejos diarios durante las festividades patrias, son las fuentes de donde Berrío-Lemm ha obtenido los datos para reconstruir el devenir de las primeras banderas.

Por ello, resume, es correcto decir que, hasta que no se compruebe otra cosa, no existen las primeras banderas que se hicieron el 2 de noviembre de 1903. Es un hecho debidamente documentado, al que no se le ha dado mucha difusión.

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