Elena Poniatowska llegó a México a los 10 años sin hablar español.
Nacida en París como descendiente de la realeza polaca, rompió con su destino de clase y se convirtió primero en periodista y luego en escritora, en una época en que las redacciones no eran para las mujeres.
Hoy, a los 81 años, la princesa polaca de ojos claros que se nacionalizó mexicana, que renunció a sus títulos nobiliarios y se hizo defensora de causas sociales, se ha visto coronada con el Premio Cervantes de Literatura, el más importante de las letras en español.
Poniatowska, autora de novelas, cuentos, entrevistas, biografías y artículos, recién ha publicado El universo o nada, una biografía sobre Guillermo Haro, su esposo astrofísico del que enviudó en 1988.
Nacida en Francia el 19 de mayo de 1932 como hija de la mexicana Paula Amor y del príncipe Jean E. Poniatowski, familiar directo del último rey de Polonia, Hélène Elizabeth Louise Amelie Paula Dolores Poniatowska y su familia llegaron a México escapando de la Europa en guerra.
Elena y su hermana Sofía no sabían hablar español. Su niñera Magdalena Castillo les enseñó el idioma y las tradiciones mexicanas.
Recibió tres años de formación religiosa en un internado en Estados Unidos. Al volver a México se rebeló contra el esquema impuesto a las mujeres de su época -un matrimonio arreglado- y se inició en el periodismo.

