Lookingback tiene diferentes formaciones de acuerdo al concierto que ofrecerán, detalla su director, Andreas Prittwitz, colectivo que forma parte del cartel del Festival Música Antigua de Panamá. Al istmo trajeron una guitarra barroca/archilaúd y una guitarra flamenca; así como cantaora flamenca y un contratenor; un contrabajo y violín y, por último, él con sus flautas de pico-clarinete y saxofón.
Mientras que otro invitado a este evento, Zefiro (Italia), narra Alfredo Bernardini, tocan 2 oboes, 1 fagot, un violone (“algo entre la viola da gamba y el contrabajo”) y clavecín. “Los oboes y el fagot los fabricamos nosotros, después de tomar medidas de los originales que encontramos en los museos o en las colecciones privadas. Tocamos música europea del siglo 18. Este es el siglo de oro del repertorio de estos instrumentos, con muchísima música solística y de cámara muy virtuosa y expresiva”.
María Clara Vargas, directora de Syntagma Musicum, comenta que su grupo está integrado por dos violines, una flauta dulce, oboe, fagot, clavecín y percusiones, además de dos cantantes. “Todos construidos según modelos antiguos y su sonoridad es muy diferente”.
“Nuestros instrumentos barrocos son reproducciones. Tocamos con afinación moderna para mezclar instrumentos antiguos y modernos”, añade Prittwitz.
Este tipo de instrumentos, resalta Vargas, son especializados. “Se compran a fabricantes especializados. Se contacta al constructor, te ponen en una ‘lista de espera’ y unos meses te avisan que está listo. Es un proceso muy bonito y emocionante. Cada instrumento es, de alguna manera, único, a pesar de ser una reproducción”.
Silvia Márquez, directora de La Tempestad (España), comparte que sus violines son antiguos. “El resto son copias de los diferentes modelos que se construían en el siglo XVIII en Europa”.
Los instrumentos que usa el Conjunto Música Antigua de la Pontificia Universidad Católica de Perú, resalta su directora, Lydia Hung, los encargan a constructores de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.
Aaron Zapico, líder de Academia Barroca, procura, en la medida de lo posible, que “las interpretaciones estén basadas en criterios históricos y estéticos de la época. Así pues, los instrumentos son barrocos. Hay violines, violonchelos, contrabajos, oboes, flautas, clave y archilaúd, en una mezcla de instrumentos barrocos (copia de originales) y modernos”.

