Los gobiernos locales esperan que medio millón de leñadores puedan aprovechar las oportunidades de nuevos empleos, ya que China está restringiendo las explotaciones madereras comerciales en los bosques naturales.
Fan Zhaoyi fue uno de los primeros en capitalizar las oportunidades al convertir su cabaña de madera en el Bosque Shuangfeng, en la provincia nororiental china de Heilongjiang, en un hostal para turistas hace seis años.
Aunque muchos residentes locales eran escépticos sobre la idea de empezar sus propios negocios, Fan aprovechó la ocasión.
Con su hostal de 15 habitaciones gana más de 400 mil yuanes (alrededor de 61 mil dólares) al año, casi 20 veces más de lo que ingresaba como leñador.
