El trastorno por atracón, la anorexia y la bulimia nerviosa, son los trastornos alimenticios más comunes.
Estos problemas se caracterizan por la conducta alterada ante la ingesta alimentaria para controlar o conseguir un peso anormalmente bajo, así como pensamientos erróneos en relación a la dieta, el peso o la figura, señala la psicóloga especialista en el tema María Teresa Alemán.
Estos pensamientos y conductas tienen como consecuencia graves problemas físicos, psíquicos y del funcionamiento social, agrega quien participa del congreso “Avance en el tratamiento de trastornos de la conducta alimentaria”, que se extiende hasta el 13 de mayo en la Universidad Santa María La Antigua (USMA).
Durante esta actividad, que cuenta con la participación del Instituto de Trastornos Alimenticios de Barcelona (España), se expone la necesidad de trabajar como un equipo multidisciplinario para el tratamiento de estas dificultades.
ALCANCES
Los trastornos alimenticios son la tercera enfermedad más crónica en la adolescencia, asegura Alemán.
Esta es una etapa en que las personas son muy susceptibles a la influencia social, por lo que son muy influenciados por la información proveniente de todos los medios en los cuales se trata de difundir un cuerpo irreal asociado al éxito, la seguridad y la felicidad.
Las mujeres son más propensas a padecer estos trastornos, con una frecuencia entre 10 a 20 veces superior a los hombres, añade.
Esto ocurre porque la imagen corporal de las mujeres se encuentra en el sistema límbico o “cerebro emocional”, ya que su función tiene que ver con la aparición de más estados emocionales. Es por esto que si usted le dice a una mujer “gorda” o “flaca” le va a despertar un sinnúmero de sentimientos que al común de los hombres no le despierta nada, porque no tiene la imagen corporal influenciada por las emociones.
No obstante, los desórdenes y trastornos alimenticios no discriminan género, edad ni clase social. Los que padecen un trastorno alimenticio le dan un 95% a 100% de importancia al físico y le restan relevancia a la personalidad y a las aptitudes.

