Los robots llegaron a nuestras vidas para informarnos, servirnos de asistentes personales o simplemente hacernos compañía.
Sin embargo, las máquinas de ciencia ficción que hacen soñar a algunos aún no están a punto, y su uso doméstico está por perfeccionarse.
Pronto nos vamos a encontrar con robots más o menos futuristas, destinados a recibir al público, sobre todo en tiendas, estaciones, aeropuertos, museos o centros de congresos.
Dos franceses de la empresa Event-Bots crearon Tiki en su garaje de Rouen.
Se trata de una máquina con una pantalla en lugar de abdomen y una cabeza triangular animada por LED.
De aspecto muy distinto, Leenbu, una impresionante robot con casco propuesta por la empresa Cyberdroid, es capaz de orientar a la gente e incluso de servir comida en una bandeja.
Otro conocido es un robot humanoide, muy charlatán, creado por SoftBank Robotics y que ya se comercializa en Japón: Pepper, que ha sido probado en los últimos meses en supermercados Carrefour y en estaciones de trenes, pronto estará disponible en Europa.
Julien Seret, encargado de mercado de profesionales de la empresa SoftBank Robotics, cree que Pepper tiene un lugar “allí donde es necesario recibir al público”, pero se muestra escéptico sobre su futuro en el hogar.
Para Alain Goudey, profesor de marketing en Neoma Business School, los robots aún no están lo suficientemente perfeccionados para introducirlos en nuestros hogares.
Aunque “la primera reacción sería, wao qué genial. Después nos preguntaríamos, ok, pero ¿qué hace?”, comentó.
El nivel de expectativa es tan alto que los constructores eligen con frecuencia formas humanoides, aunque con algunas decepciones cuando la conversación con la máquina se agota.
“El futuro de la robótica se encuentra en el robot al servicio del humano para las tareas repetitivas y fáciles de la casa”, considera Fabrice Goffin, codirigente de Zora Robotics, que anunció la salida próxima de James, un mayordomo que podrá encargar la compra si la nevera está vacía.

