Romanticismo y dulzura marcaron la tercera jornada de la Semana de la Moda masculina en París, que tuvo como protagonista al diseñador francés de origen colombiano, Haider Ackermann, en su estreno con Berluti.
Ackermann aportó su bohemia al clasicismo de Berluti, concentrándose en los trajes para un hombre que quiere ser elegante y exhibir a la vez un estilo desenfadado. Así, los pantalones de pinza se llevan por encima del tobillo, los atuendos se complementan con chaquetas de cuero o terciopelo.
Los colores son negros o marrones, pero tampoco falta el azul eléctrico o el rosa pálido.
Ackermann reemplazó al italiano Alessandro Sartori como director creativo de Berluti, propiedad del gigante del lujo LVMH.
Nacido en Bogotá en 1971 y adoptado por un matrimonio francés, Ackermann dirige su propia firma desde 2003, cuya colección también fue presentada en París. Como Dries Van Noten o Martin Margiela, se formó en la Real Academia de Bellas Artes de Amberes, en Bélgica.
Un “dandi enamorado” se paseó con sombrero de plumas, encajes y cintas recorriendo su espalda en el desfile de la firma belga Ann Demeulemeester, cuya colección creada por Sébastien Meunier, prácticamente solo abordó el blanco y el negro. Las camisas eran holgadas, los pantalones caídos y al son de la música del grupo británico Roxy Music los modelos dejaron afluir las emociones y la poesía.

