Encontraron el Xielo. Así, con “x”. Los niños de Curundú, Cabo Verde, Santa Ana, Parque Lefevre y Panamá Viejo se suben de tanto en tanto a las alturas por medio de largas telas que cuelgan del techo del estudio de Gramo Danse, una fundación que nació hace ocho años y que decidió darle a su estudio, en Parque Lefevre, un nombre celestial.
Hoy son más de 800 niños los que han participado del programa Danzárea, que promueve la danza contemporánea, aérea y el teatro.
Nereyda Rey, una de las profesoras del programa, recuerda que todo comenzó en el gimnasio Kiwanis, en El Chorrillo. Allí practicaron varios años hasta que abrieron el estudio Xielo.
El cambio de ubicación hizo que pudieran sumar estudiantes, los de las escuelas Sara Sotillo y Juan B. Sosa, sin perder a los estudiantes que tenían en El Chorrillo, ya que la Unidad Preventiva Comunitaria de El Chorrillo y Curundú lleva a los niños hasta el estudio.
Para participar del programa, los chicos de estos barrios solo tienen que asistir a las clases, según Rey. “Se les hace una audición de dos semanas, sobre todo para ver si a ellos les gusta, si son constantes. La única forma de perder la beca sería que dejaran de asistir”, comenta, y sustenta con un ejemplo que los chicos pueden aprender y demostrar constancia.
“Víctor Jiménez, uno de los chicos que ya se graduó, está participando en el espectáculo El mar del zvr: Mito y Realidad. Se matriculó en la universidad de noche, y en las mañanas asiste a los ensayos”, dice.
Ese futuro es en el que se pueden mirar los niños y jóvenes de entre 5 y 16 años que practican en el estudio.
Por otro lado, comenta Rey, Gramo Danse cuenta con una compañía de danza para promover la carrera profesional de quienes hayan estudiado danza formalmente.
Varios miembros de esa compañía participan también en el espectáculo que se presenta este viernes, con la música de David Colindres, la iluminación de John León y la dirección de escena de Rey.
El elenco está conformado por Germán Viafara, Ingrid Insturaín, Moisés García, Ximena de Sierra, Katherine Bucktron, Andrea Gómez y Víctor Jiménez. Entre los bailarines invitados están Luis Pérez (Venezuela), David Sarego (Argentina), Sofía Herrera y Tinna Hernández, de Panamá; y dos estudiantes de Estados Unidos: Liz Lindenmayer y Lanese Collier.
La coreografía es de Mónica y Graciela Newsam.
Por medio de los cuerpos de estos bailarines, el mito y la realidad de Vasco Núñez de Balboa pasarán por la danza.

