Alonso Cueto presentará en la XII Feria Internacional del Libro de Panamá su nueva novela, La viajera del viento (Planeta), el miércoles 17 de agosto, a las 6:00 p.m., en el Salón Trenzado-Lagunilla, del centro de convenciones Atlapa.
Tanto La viajera del viento como La pasajera (Planeta) abordan la importancia de mantener despierta la memoria histórica. “El Perú ha progresado mucho en este aspecto, pues creo que es más consciente de la riqueza de su historia antigua y de los problemas de su historia reciente. Muchos dicen que el tema de Sendero Luminoso se ha terminado, pero aún se siguen descubriendo cadáveres en fosas comunes y surgen nuevos testimonios. Es un tema que seguirá con nosotros. Las sociedades no deben olvidar sus traumas sino lidiar con ellas”.
-La pasajera evidencia que falta mucho por hacer en América Latina para darle el valor justo a las identidades culturales autóctonas.
Nuestras culturas autóctonas y su mestizaje colonial son el centro de la identidad que hemos aportado al mundo. Si nos reconocen en otras partes, es por esas culturas aborígenes. Ellas son, por lo tanto, la estructura esencial de nuestras sociedades. No reconocerlo es no reconocernos a nosotros mismos.
-El taxista de La pasajera tiene una doblez interesante. Participó de un evento lamentable, aunque no fue quien lo ordenó.
Sí, tiene una culpa que comparte y por eso planea hacer algo con el coronel que dio la orden para remediar el pasado. El problema es que no tiene cómo hacerlo y además se da cuenta de que Delia (la chica que fue violada) no lo acepta. Pero en realidad está buscando ayudarla, no solo por ella, sino por él. Los actos de nobleza que buscamos no solo gratifican a otra persona sino a nosotros mismos. Eso es algo que podemos sentir todos en nuestras vidas. Queremos hacer el bien con otros para ayudarnos a nosotros mismos.
-El 70% de las mujeres violadas sexualmente en Perú en 2014 eran menores de 18 años. Algo que experimentó el personaje femenino de La pasajera. ¿Cómo se enfrenta esta realidad?
Con suma atención a los casos individuales y con sanciones durísimas para los responsables. Por otro lado, a largo plazo, con un desarrollo de la prevención y la educación. Esta es una de las formas más comunes de la violencia que se respira en muchos aspectos.
-No ayuda a la situación declaraciones como las del cardenal peruano Juan Luis Cipriani, quien hace unos días dijo en relación con las violaciones sexuales que ocurren porque “la mujer se pone en un escaparate provocando”.
Son declaraciones totalmente desatinadas de una persona que representa muy mal el espíritu católico. No son las primeras ni serán las últimas barbaridades que diga alguien como él.
NUEVO MANDATARIO
-¿Qué expectativas tiene del actual presidente, Pedro Pablo Kuczynski?
Las mejores. Es un outsider, porque no es un político tradicional. Es un tecnócrata que ha logrado convencer a la gente de que dice la verdad, algo muy difícil para una persona involucrada en la política. Además tiene una formación profesional y una preparación en diversos campos. No en balde ha anunciado cursos obligatorios de arte, música y educación cívica en el colegio. Creo que nunca hemos tenido un presidente que sea capaz de tocar un concierto para flauta de Mozart. Pocos han sabido quién es Mozart, en realidad.

