En días recientes, tres adolescentes panameñas, de entre 10 y 12 años de edad, se destacaron en su participación en la Olimpiada Mundial de Robótica (WRO, por sus siglas en inglés) 2021, donde obtuvieron el octavo lugar entre un total de 18 equipos que compitieron en la categoría Open del grupo Elementary.
Kathya Otero (12 años), Daniela Camargo (10 años) y Amalia Peña (12 años) -quienes residen en las regiones de Capira, Pacora y Chiriquí, respectivamente- participaron en la categoría Open, que se llevó a cabo de manera virtual, y que reúne a aquellos equipos que prepararon y trabajaron remotamente su proyecto, procurando el cumplimiento de un proceso que consiste en la investigación, construcción, programación, así como el control de un robot.
El país, sede del concurso en 2023
La Asociación de las Olimpiadas Mundiales de Robótica confirmó a mediados de noviembre que Panamá sería la sede de los WRO del 2023. Esto se logró gracias a una gestión por parte del país encabezada por la Primera Dama de la República Yazmín Colón de Cortizo, quien sustentó el pasado viernes 12 de noviembre los avances en torno a la robótica y las ventajas logísticas del país.
En este caso, crearon el proyecto denominado Comunidad Sostenible, en el que se utilizaban paneles solares para llevar energía solar a esa comunidad representada en la maqueta, que eran activadas con una batería de litio que, a su vez, activaba un procesador que llevaba esa energía al tendido eléctrico de la comunidad.
En el proyecto, además se incluyó un mecanismo de protección para el tendido eléctrico con el fin de que no se deteriorara con tanta facilidad, ya que al estar expuestos al ambiente y las bruscas condiciones climáticas podría ocasionarse daños. Este escenario, aparte de que podría afectar la vida útil del sistema, impediría dejar de transmitir de manera eficiente la energía a la comunidad.
Esta idea la obtuvieron mientras las integrantes del equipo estaban planeando el proyecto y, de repente, sufrían la interrupción de sus videollamadas debido a que, precisamente, se interrumpían debido a la falta de luz eléctrica ocasionada por las fuertes lluvias.
El jurado calificador valoró el propósito de la iniciativa, ya que su génesis era el brindar una solución a un problema de la comunidad.
La Dra. Victoria Serrano, quien es voluntaria de la sección de Panamá del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, manifestó su satisfacción por haberlas asesorado en este proyecto. “Cuando las vi participar, se me hinchaba el corazón de la emoción, porque me di cuenta que estas chicas tenían un potencial muy grande, y que ese potencial se logró explotar en la mayor medida posible. Para mí son ganadoras”, expresó.
Por su parte, Amalia Peña dijo que estas experiencias sirven para aprender muchas cosas beneficiosas en el plano educativo e instó a los profesores de robótica a incentivar a sus alumnos para que, tanto niños como niñas, expongan su talento.
Mientras que Daniela Camargo pidió a las autoridades que se siga apoyando este tipo de proyectos y se hagan capacitaciones para descubrir o desarrollar talentos. Kathya Otero, en tanto, manifestó que las niñas pequeñas pueden lograr grandes cosas si se lo proponen.


