El vuelo más largo sin escalas de la historia aterrizó ayer por la mañana en Sídney, procedente de Nueva York, después de más de 19 horas de viaje, una proeza que la aerolínea australiana Qantas quiere convertir en un éxito comercial.
Detalles del viaje De Nueva York a Sídney
El vuelo experimental QF7879 estuvo en el aire exactamente 19 horas y 16 minutos.
Es el primero de una serie de tres vuelos con los que la compañía australiana Qantas se propone evaluar este año la viabilidad de los vuelos ultralargos para la creación de líneas comerciales regulares. También volará de Londres a Sídney.
El director general de Qantas, Alan Joyce, lo calificó de “momento realmente histórico” para la aerolínea y para el mundo de la aviación.
“Es el primero de tres vuelos experimentales con los que veremos qué recomendaciones se pueden hacer sobre cómo manejar el cansancio de los pilotos, así como el desfase horario de los pasajeros”, declaró a los periodistas a su llegada a Sídney.
“Después de 19 horas en este vuelo creo que lo hemos hecho bien. Tengo la impresión de haber estado en un vuelo bastante más corto que esto”, añadió.

