El Pentágono se autodefine como “una agencia de planificación de opciones”, lo que hasta ahora no se sabía es que ese eufemismo incluía también planes para un escenario de ciencia ficción: “un apocalipsis zombi”.

Un documento desclasificado y publicado esta semana muestra que entre los planes de contingencia contemplados por las mentes del Pentágono se encuentra la posibilidad de que humanoides comedores de carne humana tumben los pilares de la civilización.

Bajo el código en clave “CONPLAN 8888”, explica con todo lujo de detalles cómo el Comando Estratégico de Estados Unidos debería responder militarmente a “la amenaza de hordas de zombis” que “no temen al dolor o la muerte” para “preservar la santidad de la vida humana y apoyar a la población humana, incluida la de adversarios tradicionales”.

El documento de abril de 2011 advierte en su prefacio: “este plan no fue diseñado como un chiste”, aunque el precepto teórico de una invasión zombi no es usado porque sea algo probable, sino porque quedó demostrado que los participantes ponían más interés con este tipo de escenarios.

Aunque pueda ser visto como nada más que un ejercicio fantasioso de aficionados a historias de terror, el plan operativo fue usado para que miembros de la comunidad militar y de inteligencia aprendieran conceptos y procedimientos ante un ataque a gran escala.

Bajo el título “Operaciones contra la dominación zombi”, las conquistas se centran en varios objetivos: “proteger a la humanidad”, “erradicar la amenaza” de los muertos vivientes y “ayudar a las autoridades a mantener la ley y el orden para reponer los servicios básicos después de un ataque zombi”.