El Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) desmanteló una red criminal que operaba bajo la fachada de un operador turístico para traficar migrantes, incluyendo niños, desde Necoclí y otras poblaciones fronterizas de Colombia hasta las costas del Caribe panameño, informó el director de la entidad, Oriel Ortega.
De acuerdo con el funcionario, en la operación fueron descubiertas 14 lanchas que realizaban travesías periódicas con grupos de migrantes, a quienes abandonaban en las costas panameñas en el Caribe. Dijo que usualmente las embarcaciones hacían recorridos en la noche para evitar la vigilancia del Senafront y del Servicio Nacional Aeronaval (Senan).Algunos de los operativos se efectuaron en las poblaciones de Carreto y Anachucuna, en la Comarca Guna Yala.
Según Ortega, la banda captaba a los migrantes a través de anuncios en diferentes redes sociales.
No detalló cuántas personas fueron detenidas durante la investigación.
Dijo, sin embargo, que a raíz de esta pesquisa reforzaron la vigilancia en las costas del Caribe y el flujo de migrantes a través de estas ha disminuido. Actualmente hay alrededor de 400 migrantes en puestos de atención, a quienes, según Ortega, se les da asistencia de salud y se les garantiza el flujo controlado a través del país.
Confirmó que incluso han localizado niños que son traídos al país de manera irregular, ya que tienen alertas en sus naciones de origen como desaparecidos.
Respecto a las migraciones de menores de edad, un informe reciente del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) reveló que en el último año el número de niñas, niños y adolescentes que cruzan el tapón del Darién ha aumentado hasta alcanzar, al menos, cinco mil desde inicios de 2022.
Según el documento, cuando menos 170 niños han sido registrados sin acompañantes o separados de sus familias. Algunos presentan problemas de nutrición.


