El lado frágil y oscuro del legendario creador francés Yves Saint Laurent quedó al desnudo en Saint Laurent de Bertrand Bonello, que se estrenó ayer en el 67.º Festival de Cannes, en concurso por la Palma de Oro.
Las drogas, el alcohol, las depresiones, las veladas nocturnas deambulando por París en búsqueda de encuentros con desconocidos: el filme de Bonello sume al espectador en el universo tortuoso y torturado del creador, que produjo algunas de las creaciones no solo más elegantes sino más espectaculares y luminosas en la historia de la moda.
“Más que un biopic sobre Saint Laurent, la película es una odisea en la cabeza de un creador”, resumió en el Festival de Cannes Gaspard Ulliel, el actor de 29 años que da vida el ícono de la moda que nació en 1936 en Orán, Argelia, y que murió en París en 2008, pero cuya influencia se sigue sintiendo.
El filme de Bonello, con Lea Saydoux, Jéremie Renier y Louis Garrel en el papel de Pierre Bergé, el compañero y hombre de negocios detrás de Saint Laurent, se centra en la década de 1965 a 1976, que para el realizador son “los años más importantes y más ricos” en su vida y obra.
El filme de Bonello es el segundo realizado en el último año sobre la vida del legendario creador, tras el de Jalil Lespert, estrenado en enero, lo cual ha llevado a hablar de “duelo” entre dos películas.
