La próxima semana se darán a conocer los Premios Nobel 2012. Y como cada año a principios de octubre, los principales científicos de todo el mundo esperan impacientes una llamada de Estocolmo. Pocos minutos antes de que se dé a conocer el nombre de los premiados en medicina o fisiología, física y química, el jurado les informa por teléfono.
“En alguna ocasión llamamos a un número de teléfono erróneo”, explica la portavoz del Comité Nobel de Química, Astrid Gräslund. El apellido de a quien se llamó coincidía con el del galardonado, pero no se trataba del científico en cuestión. O la inútil llamada al premiado con el Nobel de Medicina, Ralph Steinman, quien había muerto tres días antes de que se le anunciara como ganador.
