Marisol Delgado, la botera del Canal de Panamá

Marisol Delgado, la botera del Canal de Panamá
Es pasacables permanente y ha recibido promoción temporal como botera de esclusas.

Con su casco naranja, lentes negros, su uniforme de camisa celeste y un salvavidas, Marisol Delgado bajó al bote junto a un compañero. Ella remó el bote hasta alejarse del muro central de las esclusas de Pedro Miguel, en el Canal de Panamá, desde donde otros colegas sujetaban unas sogas. Desde ese mismo muro yo veía el procedimiento.





Atrás se acercaba un gran buque que comenzaría su ingreso a las esclusas. Marisol remó hasta colocarse frente a la gran embarcación (para que el piloto del barco la viera), pero a una prudente distancia. Tanto ella como su compañero miraban hacia arriba. Desde el buque, otros trabajadores del Canal lanzaron unas sogas; cayeron muy cerca de Marisol, que rápidamente soltó uno de los remos para agarrarlas y pasárselas a su compañero, quien sujetó las sogas con otras que él llevaba. Todo ocurrió en segundos, mientras el buque entraba a las esclusas y se acercaba al muro.

 

 

Marisol Delgado, la botera del Canal de Panamá
Es pasacables permanente y ha recibido promoción temporal como botera de esclusas.

La enorme embarcación captó mi mirada haciendo que perdiera de vista a Marisol en el bote. Volteé para buscarla y ya no estaba. El jefe de cuadrilla, con camisa y casco blanco, se acercó y me hizo saber la rápida maniobra que tuvo que hacer Marisol en el pequeño bote, para salir de ese trayecto en el agua antes de que entrara el buque. Ese es uno de los riesgos, me dijo.



Hay 115 boteros en la división de esclusas del Canal de Panamá. Marisol Delgado es la única mujer.

“La función de nosotros, los boteros, es mantener una buena comunicación con el contramaestre, pedir el listado de barcos, tener -según el tamaño del barco-, las sogas listas, y siempre estar al tanto del barco cuando viene. Bajar a tiempo evita cometer errores. Pareciera un trabajo fácil, pero es bastante delicado; debes saber remar, saber amarrar y, ante todo, mantener la seguridad. Evitar, cero error”, cuenta Marisol. 

 

 

 

 

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