A pesar de la divulgación del plan de uno de sus rivales por mandarlo al hospital, José Luis Fábrega tomó las medidas necesarias por si la confabulación aún seguía en pie.De procedencia desconocida, o más bien confidencial, Fábrega llegó escoltado por varios guardaespaldas a la escuela San Judas Tadeo, en Campo Lindbergh, a las 7:20 a.m. para ejercer su voto y continuar después su recorrido por los distintos centros de votación, en su jornada final para convertirse en el candidato a la alcaldía capitalina del Partido Revolucionario Democrático.En sus intervenciones, siempre hubo las mismas preguntas: Las consecuencias de la conspiración de Roberto 'Bobby' Velásquez. Fábrega devolvió las mismas respuestas: unidad.Así se paseó por Alcalde Díaz, Chilibre, Juan Díaz y Pedregal. Siempre repartiendo besos y cargando niños, siempre con sus dos guardaespaldas.Por seguridad, o estrategia, Fábrega no estuvo acompañado de su familia, e incluso, solo unos cuantos afortunados de su equipo de campaña lo custodiaron durante su itinerario, el que se basó en una hoja arrancada de una libreta, con apuntes a mano, y la que fácilmente le añadían y restaban rumbos.
Fábrega, entre besos y protección
En sus intervenciones, siempre hubo las mismas preguntas: Las consecuencias de la conspiración de Roberto 'Bobby' Velásquez. Fábrega devolvió las mismas respuestas: unidad.
02 jun 2013 - 10:37 PM
