Las dificultades económicas de 2012 no frenaron la creatividad y el glamour en las pasarelas. Alrededor del globo, las transparencias, los cortes asimétricos, los encajes, los tejidos, los metálicos y, sobre todo, el brillo pisaron fuerte.

+info

Un 2012 de lujo

Los adornos en la cabeza trajeron de vuelta la moda de los años de 1920. Luego siguieron las trenzas como accesorio y el año termina con peinados con volumen.

En cuanto a colores, se pasó de los pasteles a los metálicos y regresan los neones. ¿Qué le espera al 2013? Por lo pronto, los estampados florales, el infaltable blanco y los colores cítricos, clásicos del verano. Por lo demás, ¡que nos sorprendan!