La tala ilegal de varias hectáreas de la especie cocobolo en la provincia de Darién ha provocado enfrentamientos entre los colonos y los indígenas wounaan. Por eso, los wounaan dieron un ultimátum hasta este viernes, 17 de febrero, a las autoridades del Ministerio de Gobierno para que les brinden vigilancia y protección policial en el sector.
El pasado 17 de enero se dio un enfrentamiento entre indígenas y colonos, de los cuales uno perdió una de sus piernas, dijo Leonidas Quirós, asesor legal del Congreso Nacional del Pueblo Wounaan.
Debido a ese incidente los madereros portan ahora armas, lo que ha provocó el temor entre los wounaan, quienes han evitado hasta este jueves salir de los límites de sus propiedades, detalló el abogado. Pero si el Gobierno no les brinda la protección policial ellos no se hacen responsable de los enfrentamientos que se puedan producir.
Prensa.com intentó obtener la versión del Ministerio de Gobierno, pero no hubo respuesta ni pronunciamiento sobre el tema.
POBLADOS
Desde hace dos años los wounaan afirman que han denunciado la venta de tierras, que están en proceso de ser declaradas como de uso colectivo de los indígenas, ya que son poblados que quedaron fuera de la comarca. Sin embargo, ninguna autoridad administrativa los ha escuchado, manifestó Quirós.
Agregó que se han afectado a más de 600 personas de los poblados de Río Hondo y Platanal. Quirós detalló que han presentado las denuncias por la tala ilegal en la Autoridad Nacional del Ambiente, Autoridad Nacional de Administración de Tierras, la Dirección de Política Indigenista, la Alcaldía de Chimán y Gobernación de Darién, pero no han recibido una respuesta.
CONFRONTACIÓN
El problema en esta región de Darién surgió luego que unos colonos, según Quirós, vendieron sus tierras a un grupo de personas que se dedica a la tala ilegal.
Al desaparecer los árboles de cocobolo se perjudica el hábitat de los wounann y también pierden una materia prima que ellos utilizan para confeccionar esculturas.
Para Quirós los wounaan esperan que más de 14 mil hectáreas se han declaradas como de uso colectivo de los indígenas en Darién.
“La cual es una de las pocas áreas verdes que quedan” en la zona. La zona en donde se efectúan las talas ilegales son importantes para la biodiversidad de la provincia porque allí nacen los ríos Platanal y Hondo, que son pequeños, pero han servido como puntos de alimentación y supervivencia de los indígenas, enfatizó el asesor legal.
Quirós recordó que los indígenas utilizan la madera del cocobolo de forma sostenible y sin afectar el medio ambiente.
En el video que acompaña esta información conocerá más sobre los problemas que enfrentan los más de 600 habitantes de Platanal y Río Hondo.
Indígenas wounaan piden protección policial para evitar enfrentamientos
17 feb 2012 - 11:20 AM
