Masaje tailandés, yoga, una buena dosis de confianza y pequeñas acrobacias es la fórmula perfecta del acroyoga. La compañía, también es imprescindible.
El sábado pasado participamos en una clase de Ezequial Anguizola. Anguizola es argentino de nacimiento y lleva 19 años practicando yoga y nueve enseñándolo.
“La gran diferencia con el yoga, es que el acroyoga se practica de manera grupal, mientras que el yoga se puede realizar en soledad”, dice.
En el video puede ver algunas de las posiciones que se desarrollan durante esta práctica que día a día va ganando adeptos en el país.
Acroyoga en compañía
28 mar 2014 - 12:51 PM
