Subir a un buque naval taiwanés me imagino que debe ser lo más parecido a pisar por primera vez Taiwan. En el buque, todos sus tripulantes quieren hacerse fotos con los visitantes y todos llevan una cámara de fotos Lumix. Dicen orgullosos que Lumix es una marca taiwanesa mientras se esfuerzan en dar la bienvenida en español.
La bodega del barco 530 la han convertido en pequeño museo donde hacen gala de todas las marcas estrellas de la isla asiática. Hay motos, reproducciones de barcos, coches a tamaño real y por supuesto, bicicletas.
En el recorrido, me acompaña la única oficial que se deja ver y me presenta al único guardia marina latino de toda la tripulación. Hafid Raúl Gómez, es dominicano y es ingeniero naval y ahora se prepara para convertirse en alférez de fragata junto a otros 384 compañeros. Él ya conocía Panamá, porque su futura esposa, es chiricana. Hafid dice que la cultura taiwanesa y la dominicana son muy distintas, tal vez ambas comparten la humildad de sus gentes.
Antes que Panamá, las tras embarcaciones ya habían visitado 9 países. En Panamá atravesó el canal y se apostó unos días en el puerto de Balboa, siendo esta una actividad dentro del programa de actividades del V Centenario del descubrimiento del Pacífico. Un viaje oceánico cuya misión es que los guardia marinas se gradúen en alta mar.
Conoce en el video que acompaña a la nota un poco más de la Escuadra de Entrenamiento de la Fuerza Naval de la República de China (Taiwán) y cómo están equipados.
