Tres años son necesarios para dominar con éxito el arte en el manejo de títeres taiwaneses. La técnica es minuciosa y requiere que los mismos guiñoles puedan utilizar armas o consigan cepillarse el cabello.
Si tomamos en cuenta que el escenario de marionetas taiwaneses es uno de los más pequeños del mundo, el aprendizaje es aún más complejo.
La semana pasada, un Marco Polo muy peculiar desembarcó en el teatro Anita Villalaz. La compañía de títeres de Taiyuán representó esta obra ante un público compuesto por turistas y estudiantes.
Especialistas taiwaneses y europeos componen el elenco de la obra. Marco Polo ya los ha llevado por más de 20 países.
A través de la representación, la compañía muestra una parte de la cultura más tradicional de la isla. Y es que en Taiwan, una cadena de televisión emite 24 horas al día, sin interrupción, teatro de títeres o marionetas de mano. La tradición allí está más arraigada que en cualquier lugar del mundo.
La característica más importante que diferencia un guiñol taiwanés de uno europeo es que los taiwaneses poseen pies y piernas, lo que les da más movilidad en el escenario. La cabeza de los mismos está tallada en madera y los trajes son confeccionados por diseñadores de moda contemporáneos.
Conozca en el video que acompaña un poco más de esta tradición.
El peculiar desembarco de Marco Polo en Panamá
27 nov 2013 - 11:30 AM
