Twitter ya lo ha conseguido. Cada día, logra aumentar su número de usuarios. La red social ha conseguido atraer ya a más de 200 millones de personas, jóvenes o no tanto. Las redes sociales ganan adeptos, y los libros los pierden.
Y mientras, “los adultos siempre andamos con esa eterna queja de que los chicos no leen. Pero, ¿nosotros leemos con frecuencia? ¿Qué hacemos para lograr esa misión de leer y de paso que no le dé urticaria a los chicos tener un libro en sus manos?”.
Con esta interrogante comenzaba ayer el periodista cultural del diario La Prensa, Daniel Domínguez, su ponencia “Abrir lectores al idioma”, como parte del VI Congreso Internacional de la Lengua que se celebra en ciudad de Panamá.
En la misma mesa, pudieron debatir expertos de diferentes nacionalidades: Adolfo Castañón, Álex Grijelmo, Alejandro Katz y Renée Ferrer de Arréllaga.
¿Cómo lograr que la sociedad se aficione a la lectura? Una actividad, que los jóvenes no es fácil ver repetida en sus semejantes. ¿Quién lee más allá del timeline de Twitter?
Álex Grijelmo, periodista y escritor español, compartía una sugerencia con todos los padres. “Cuéntenles cuentos a sus hijos. El primer factor para aficionar a un niño a la lectura es a través de la palabra oral”. “Es sorprendente que más de algún estudiante de cualquier nivel diga que no le gusta leer”, decía Domínguez.
Y es que los estímulos entre los que se tienen que debatir los jóvenes antes de elegir el libro son fuertes. Es un hecho, el Wii, Facebook, Play Station o Twitter ocupan el mayor tiempo de ocio entre los más jóvenes que un libro. Y es precisamente en los nuevos medios sociales en los que el idioma pierde sus matices, decía Grijelmo.
“Nuestra lengua es capaz de distinguir entre paraguas y sombrilla; entre peineta y bigudí, pero este idioma con este nuevo soporte electrónico: blogs, internet, utiliza un lenguaje donde quizás escasean los pinceles y abundan las brochas. Nos falta finura”, decía el experto en lingüística.
Grijelmo, en un experimento, midió a través del buscador de Twitter cuántos “quizás” habían incluido los usuarios de la red social el día 16 de octubre a las 17.20 pm en sus mensajes. Y halló 26 tuits que incluían en el mensaje de 140 caracteres el vocablo “quizás”. Cuando en España, se generan 20 mil tuits por minuto.
Con estos datos, Grijelmo demostraba así que ciertas palabras se están perdiendo entre los hablantes. Tal vez por la economía del mensaje de 140 caracteres, tal vez por el medio, o quizás por las prisas.
Para el experto en lingüística, esto constituye un peligro. “Ojalá esta red no cree lectores y escritores de tercera división, temo que algunos, sobre todo si no conviven también con el libro y los placeres del libro y con el rigor y la precisión de frases concretas, acaben conformando una mentalidad sin matices, sin grados, sin proporción, sin variedades”.
EL PAPEL DEL PERIODISTA
En esta maraña, en la que el lector puede sentirse perdido, el papel del periodista es clave. “Tenemos la responsabilidad de ofrecer a los lectores textos interesantes. Acostumbrar a los lectores que nuestros textos son uno de los tantos vehículos para aprender algo novedoso”, dijo Domínguez.
Y ese es precisamente el objetivo de Daniel Domínguez, quien lleva desarrollando su labor en el diario La Prensa desde hace 23 años. Editor de la sección cultural del medio, docente y escritor, hace apenas dos años también se ha convertido en bloguero.
“Cuando empecé (con el blog) recibí muchos consejos para lograr muchas visitas. Me dijeron que hiciera textos cortísimos, que me hiciera eco de los chismes de los famosos, que incentivara la polémica. Que explotara el morbo. Me fui por el costado y decidí tratar los temas que mis lectores necesitan saber”.
En la actualidad, su blog, Cine y Más, es el más leído en la página web de La Prensa y en el mismo, no solo escribe, también conversa con sus lectores sobre literatura, cine, arte...
Lo suyo es –según él– “una gesta contra los libros cerrados, las bibliotecas que no reciben visitas, contra la ignorancia, contra la apatía de la lectura. Leer es otra forma de ser felices y vaya que necesitamos razones para estar contentos”.
El reto de crear seguidores de libros
22 oct 2013 - 07:20 PM
