Aníbal y sus amigos trabajan de lunes a lunes en el semáforo de El Dorado. Se hacen llamar los B-boys del faro y con su espectáculo de calle han conseguido que el taxista baje el vidrio de su vehículo y asome la cabeza para verlos actuar.
El show de los B-Boys comienza a las 6:00 am. Cuando la luz del semáforo de la esquina cambia a rojo, entonces los cinco saltan a la pista de asfalto al ritmo del break dance que sale de su equipo de sonido. Lo suyo, es un oficio como otro cualquiera, dicen. "En el trabajo te tienes que adaptar a todo: nos insultan, nos aplauden, nos dan la mano y hasta hay quien nos da las gracias".
Aguantan sol, ruido y humo, pero la lluvia es la única que les obliga a retirarse de su original tarima. Al final de la jornada, hacen recuento y amontonan cuaras. "Una vez un señor nos dio un billete de 20 dólares", recuerdan.
Normalmente cada uno de los componentes recibe 20 dólares al día, a veces 50, un salario que pueden llevar a casa después de "haber sudado la gota gorda".
Han convertido su hobby en su modo de vida, "su forma de expresarse y de liberar estrés" y dicen que pronto saldrán de Panamá y continuarán su viaje por el continente, llevando con ellos su arte a "otros pueblos, a otras tribus".
En el vídeo que acompaña puede ver una actuación de los B-boys. Para presenciar su actuación en directo, puede encontrarlos de lunes a lunes en el semáforo de El Dorado, frente al supermercado Rey.
‘Yo me gano la vida en el semáforo’
07 jun 2014 - 03:56 PM
