Si le falla el disco duro, todo lo que se halle almacenado en él (documentos, imágenes, videos, música) se perderá. La catástrofe solo podrá evitarse si se ha hecho una copia de seguridad (backup). Pero, ¿qué soluciones son las más apropiadas?
Quien quiera almacenar sus datos de manera clásica en discos, puede hacerlo en un DVD (5 GB) o en un blu-ray (al menos 25 GB). Cuestan poco y son fáciles de transportar, aunque su capacidad es limitada y su vida no es eterna. Más duración tienen las memorias USB, aunque su capacidad de almacenamiento tampoco es infinita. Las USB sirven para viajes o como almacenamiento temporal en casa, son súper compactas y un medio excelente para transportar documentos y archivos.
Las memorias sólidas o discos SSD pueden tener una capacidad de hasta 1 TB. Pero para el consumidor normal, bastan modelos con 256 o quizás 512 GB, pues capacidades mayores elevan los precios.
Mejor aún es el uso de discos duros externos. Los hay en dos formatos: los de 3.5” son adecuados para usar en casa, además porque necesitan conexión a la red. Pero si se debe transportar con frecuencia el disco duro, se aconseja más bien discos de 2.5”, que son más compactos y no precisan de conexión a la red, porque se proveen de energía a través de un cable USB.
Una solución profesional son los discos duros de red Âlos llamados sistemas NAS (Network Attached Storage)Â con conexión de red (LAN) o inalámbrica (WLAN). Mientras con más frecuencia se guarde los datos, en diferentes soportes y lugares, más seguros estarán. Es por esto que puede ser también aconsejable usar las memorias en la nube de diferentes proveedores. No obstante, quien quiera asegurarse de que sus datos o fotos no caerán jamás en manos extrañas, deben depositar sus datos en el servidor del proveedor solo de forma codificada.
