Brigadas de socorristas y soldados buscan el miércoles posibles sobrevivientes del sismo en Pakistán que causó 25 muertos y centenas de heridos, además de importantes daños materiales.
Durante la noche cayeron fuertes lluvias, lo que dificultó la circulación del material de rescate a través de carreteras embarradas y complicó aún más la situación de los habitantes. Las precipitaciones podrían continuar en los próximos días.
Cientos de personas se reunieron el miércoles para un funeral cerca de Mirpur, la gran ciudad de la Cachemira pakistaní, donde las escuelas permanecían cerradas.
"Fue como el Día del Juicio Final para nosotros", cuenta Muhamad Azam a la AFP durante el funeral.
"Nuestros seres queridos nunca regresarán". "Veinticinco personas murieron en el desastre y 350 resultaron heridas, 80 de ellas de gravedad", dijo el teniente general Mohamad Afzal, de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres.
Cientos de casas están dañadas o destruidas, 136 de ellas completamente.
Por su parte, la ministra de Información, Firdous Ashiq Awan, informó que 500 personas habían resultado heridas y que se pagarían indemnizaciones a los supervivientes.
El sismo, que se produjo a 10 km de profundidad, abrió grietas del tamaño de un auto en las carreteras. El epicentro fue a 22.3 kilómetros al norte de la ciudad de Jelum, a lo largo de la frontera entre la provincia de Punyab y la Cachemira paquistaní, según el Instituto de Estudios Geológicos de Estados Unidos (USGS).
