Cientos de civiles y combatientes abandonaron este viernes 14 de abril cuatro ciudades de Siria asediadas desde hace más de dos años, a raíz de un acuerdo de evacuación entre el régimen y los rebeldes.
Hombres, mujeres y niños dejaron a bordo de autobuses Fua y Kafraya, dos localidades sitiadas por los rebeldes, y Madaya y Zabadani, asediadas por las fuerzas gubernamentales.
“Cuando entré al autobús, rompí a llorar por la tristeza, caí al suelo y tuvieron que ayudar”, dijo un habitante de Fua, Abu Husein. “No podía soportarlo”.
Esta operación fue posible gracias a un acuerdo entre todas las partes y auspiciado por Catar, apoyo de los rebeldes, e Irán, aliado del régimen.
Las evacuaciones deberían haber empezado el 4 de abril, pero fueron retrasadas debido a la reticencia de los habitantes de las ciudades afectadas y a su complejidad.Desde el inicio del conflicto en 2011, se han organizado varias operaciones de evacuación, especialmente para bastiones insurgentes asediados, con el régimen abogando por lo que él llama acuerdos de “reconciliación local” para que los rebeldes se replieguen.
Al menos 80 autobuses salieron de Fua y Kafraya, en la provincia de Idlib (noroeste), indicó un corresponsal de la AFP. Llegaron a Al Rashidin, una ciudad al oeste de Alepo controlada por la oposición, seguidos de 20 ambulancias. En virtud del acuerdo, los 16 mil habitantes de Fua y Kafraya deben llegar a Alepo, Damasco o la provincia de Lataquia (oeste), bastiones del régimen, tras su paso por Al Rashidin.

