REDACCIÓN INTERNACIONAL.- El presidente de Sudáfrica exhortó el martes a sus compatriotas a dar muestras de su aprecio por Nelson Mandela, que se encuentra en estado crítico en un hospital.
Pidió celebrar su cumpleaños número 95 el próximo mes con actos de bondad que honren el legado del líder en la lucha contra la segregación racial del país.
Mientras tanto, su familia se prepara para lo inevitable, por lo que convocó una reunión de varios familiares en Qunu (sur), el pueblo donde vivió su infancia el expresidente sudafricano, que sigue hospitalizado "sin cambios".
Una de sus hijas y varios nietos llegaron a la casa que el exprisionero y militante anti-apartheid se hizo construir después de ser liberado de sus años de cárcel al caer el régimen racista.
CONTINÚA ESTADO CRÍTICO
El expresidente sudafricano Nelson Mandela afronta hoy su tercer día de hospitalización en estado crítico por una recaída de una infección pulmonar, mientras Sudáfrica espera noticias sobre su salud y teme un desenlace fatal.
El estado del antiguo estadista, que cumple 95 años el próximo 18 de julio, pasó de "grave" a "crítico" el pasado domingo, según anunció entonces el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma.
Tras un lunes sin novedades sobre la salud de Mandela, los sudafricanos vuelven a estar hoy pendientes de quien es considerado por muchos el "padre de la nación".
El exabogado y amigo íntimo de Mandela George Bizos reveló hoy que el pasado sábado declinó visitar al expresidente, tras comunicarle la mujer de éste, Graa Machel, que su situación no era buena.
"Me dijo que él no estaba muy bien, y yo lo acepté", declaró Bizos al diario sudafricano The Star. "Nadie es inmortal. Debemos dejarle vivir tanto tiempo como sea posible", añadió el letrado y activista pro derechos humanos de origen griego.
