JOHANNESBURGO, Sudáfrica. (ANSA).– Nelson Mandela pasó su primera noche en familia luego de 86 días de internación en una clínica de Pretoria, de la cual fue dado de alta aunque su estado de salud sigue siendo crítico.Mandela está en su vivienda del barrio jardín Houghton, en Johannesburgo, a unos 50 kilómetros de Pretoria, asistido por los mismo médicos y aparatos que lo mantuvieron vivo en los últimos tres meses, en el marco de la grave afección pulmonar que casi lo lleva a la muerte.
Sobre el alta de Mandela, algunos expertos, como el neumonólogo de la Universidad de Stellenbosch, Elvis Irusen, dicen: El camino hacia la curación será ‘muy difícil (...) hay muchos factores que juegan contra él, como la edad avanzada y la historia clínica que habla de una degradación pulmonar y una larga seria de infecciones graves’, según la prensa local.
Hoy, el diario Star de Johannesburgo titula muy sobriamente “Mandela en casa” recordando que su estado sigue siendo crítico y que durante estos tres meses el héroe de la lucha contra el apartheid fue reanimado “más de una vez”.
Pero si bien la prensa está relegada en una esquina a 50 metros de la casa de Mandela, difícilmente la noticia de su muerte podría ser ocultada mucho tiempo. En este sentido, el Times titular hoy en un editorial “Basta de aprovecharse de Mandela, dejen al viejo en paz”.
