NACIONES UNIDAS.  (EFE) — El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, advirtió hoy domingo  de la gravedad de la crisis que vive Irak, donde más de un millón de personas han abandonado ya sus hogares por la violencia, y llamó a todas la partes a proteger a los civiles.

 

“El secretario general llama a todas las partes del conflicto a asegurar que la persecución de civiles por su religión u origen étnico se detenga inmediatamente”, señaló Ban a través de un comunicado difundido por la oficina de su portavoz.

 

La ONU recordó que todas “tienen la obligación legal y responsabilidad moral de hacer todo lo posible para evitar y prevenir la violencia contra los civiles y asegurar que se responde a sus necesidades humanitarias”.

 

Ban expresó su preocupación por los continuos informes de violaciones de los derechos humanos en el país, que incluyen “ejecuciones sumarias de soldados y detenidos, bombardeos indiscriminados de zonas civiles y el secuestro y asesinato de miembros de comunidades étnicas y religiosas”.

 

Además, el diplomático surcoreano urgió al Gobierno iraquí a actuar contra cualquier miembro del Ejército o de las milicias locales que haya cometido violaciones de los derechos humanos o de la ley humanitaria internacional.

 

La crisis iraquí dio hoy un nuevo paso, con la proclamación de un “califato islámico” por parte del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), el grupo extremista que ha puesto en jaque a Bagdad al hacerse con extensas zonas del norte y el oeste del país.

 

El Gobierno iraquí, mientras, recibió hoy cinco cazabombarderos rusos para apoyar la campaña con la que trata de recuperar parte del terreno perdido con los insurgentes.