El conservador Partido Popular (PP), que gobierna de forma interina España desde hace seis meses, recuperó este lunes 27 de junio la propuesta de la gran coalición con la otra gran fuerza del país, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), para superar el bloqueo político que llevó a la histórica repetición de las elecciones generales.
El PP ganó con claridad la votación del domingo, aunque sin una mayoría suficiente para gobernar. La formación azul, que gobierna el país desde 2011, obtuvo 137 escaños, 14 más que en diciembre pero lejos de los 176 que le daría la mayoría absoluta en un Congreso de 350 diputados.
El PSOE fue la segunda fuerza más votada con 85 escaños, cinco menos que en diciembre y el peor resultado de su historia.
La legislación española establece que el candidato a presidente debe presentarse a una votación de investidura en la que necesita una mayoría absoluta en la cámara. Si no lo consigue, 48 horas más tarde se celebra una nueva votación en la que bastaría con una mayoría simple, lo que abre la puerta a que la abstención de otros partidos permita el nombramiento del candidato.
En declaraciones a la emisora Cope, el presidente en funciones y candidato a la reelección, Mariano Rajoy mostró su “voluntad de hablar” con otras formaciones políticas para impedir que se repita la situación del pasado diciembre, cuando a pesar de ganar los comicios no optó a la investidura al no tener apoyos suficientes.
“Voy a intentar no solo ser investido sino que se arbitre alguna forma de gobierno con mayoría para intentar aprobar los presupuestos y las leyes q tenemos por delante (...) para esto se necesita un mínimo entendimiento”, explicó Rajoy.
Su primera opción, como hace seis meses, es la formación socialdemócrata de Pedro Sánchez: “Hablaré con todas las fuerzas políticas y el primero con el PSOE, que sigue siendo la segunda fuerza política de nuestro país”.
