El balance del incendio en Pakistán de un camión cisterna volcado, hacia el que varios vecinos se precipitaron para recoger la gasolina derramada, se elevó el lunes a 153 muertos, en momentos en que el país inicia el Eid El Fitr, que marca el final del Ramadán.
“Este día del Eid se ha convertido en un día de duelo y dolor para nosotros”, declaró el primer ministro Nawaz Sharif, que interrumpió un viaje a Londres para retornar al país.
"Haremos de este accidente un ejemplo para que esto no vuelva a reproducirse", añadió ante la prensa, al anunciar una investigación y la entrega de 19 mil dólares a las familias de los fallecidos. Según la policía, el camión transportaba 40 mil litros de combustible de Karachi a Lahore, la capital de la provincia de Punyab.
El accidente ocurrió a primera hora de la mañana del domingo cerca de la ciudad de Ahmedpur East, a unos 500 kilómetros al sur de Lahore. Los testigos indicaron que el camión volcó después de que le estallara una rueda cuando se vio obligado a hacer una maniobra brusca.
Ignorando las advertencias de la policía de tráfico y del conductor, decenas de vecinos se precipitaron con baldes y botellas para recoger el carburante derramado.
El camión se incendió poco después y se convirtió en una bola de fuego en la que quedaron atrapadas decenas de personas, automóviles, minibuses y motos.
"El balance se elevó a 153 muertos y hay numerosos heridos en estado crítico", indicó el jefe del hospital Victoria, Javed Iqbal.

