Una decena de países europeos y uno asiático tuvieron que ser convocados a última hora a la ceremonia de posesión presidencial de Abelardo de la Espriella que se celebra este viernes en Cali, informó el diario El País.
La situación encendió las alarmas en la Cancillería saliente, que advirtió sobre posibles repercusiones en asuntos estratégicos como la exención de la visa Schengen.
De acuerdo al informe, la controversia se originó a comienzos de la semana. Varios jefes de misiones diplomáticas acreditadas en Bogotá expresaron su incomodidad al quedar fuera de la lista de invitados, un hecho que contrastaba con la convocatoria formal enviada a delegaciones como la de Rusia.
El malestar escaló ante la exclusión de Ucrania, lo cual, según un memorando interno de la Cancillería firmado el lunes, podría dar pie a interpretaciones equívocas sobre la postura del nuevo gobierno frente al conflicto con Moscú.
Entre los países marginados inicialmente se encontraban Ucrania, Armenia, Georgia, Serbia, San Marino, Malta, Chipre y cuatro miembros de la Unión Europea: Estonia, Eslovenia, Eslovaquia y Croacia. Ante las críticas, el viceministro de Exteriores saliente, Mauricio Jaramillo Jassir, calificó el hecho de “preocupante” en declaraciones a Caracol Radio, señalando que la Unión Europea representa el principal inversionista en su conjunto para Colombia.
La respuesta del Ejecutivo entrante
Frente al revuelo, el equipo del nuevo mandatario emitió un comunicado oficial para aclarar la situación. Según la versión del gobierno electo, la omisión no obedeció a “preferencias políticas, afinidades ideológicas ni decisiones selectivas”, sino a un cuello de botella administrativo.
El texto señala que, durante el proceso de empalme, se identificó que 29 embajadores no habían podido presentar sus cartas credenciales debido a una “acumulación inusual de trámites pendientes” por parte de la administración de Gustavo Petro.
Al conocer el escenario, Abelardo de la Espriella ordenó a la Dirección General de Protocolo remitir las invitaciones de manera inmediata para subsanar el desplante.
Este roce diplomático coincide con el controvertido plan de austeridad del nuevo mandatario, quien ya anunció el cierre de las embajadas colombianas en 14 países.
La medida busca revertir la diversificación en África y el Caribe promovida por el gobierno anterior y contempla cortar lazos con naciones como Cuba y Nicaragua.
Cali como epicentro político
Rompiendo una tradición centenaria de realizar el acto en Bogotá, la investidura se lleva a cabo en la capital del Valle del Cauca. La cita reúne a destacados líderes de la derecha regional como el argentino Javier Milei, el chileno José Antonio Kast, el ecuatoriano Daniel Noboa y el hondureño Nasry Asfura, además de la presencia del rey Felipe VI de España.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ya confirmó su asistencia, que incluye reuniones bilaterales con el nuevo presidente colombiano, donde abordarán temas de comercio, turismo, cooperación, interconexión eléctrica, seguridad y crimen organizado.
Ausentes
El País destaca que no asistirán figuras de la Administración del presidente estadounidense Donald Trump, como su vicepresidente, J.D. Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; ni el subsecretario de Estado, Christopher Landau.
La delegación de los Estados Unidos está liderada por el fiscal general interino, Todd Blanche, acompañado por los directores de la DEA y de la Oficina de Políticas de Control de Drogas.
También estarán ausentes el presidente salvadoreño Nayib Bukele, la nueva presidenta de Perú, Keiko Fujimori y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, según el informe.


