WASHINGTON, Estados Unidos. (DPA).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acusó hoy en Denver a su rival en las urnas, Mitt Romney, de no decir la verdad sobre sus políticas, en un intento de recuperar terreno perdido tras el debate de la pasada noche en el que los analistas, incluidos los de su propio bando, coinciden en concederle la victoria al republicano.
En su primer discurso tras el crucial debate entre Romney y Obama, -el primero de los tres que mantendrán antes de las elecciones del 6 de noviembre- incluso el propio mandatario admitió indirectamente que su rival mostró más energía que él, al relatar, bromeando, que al subir al escenario se topó "con este tipo lleno de energía que aseguraba ser Mitt Romney".
"Pero no podía ser Romney, porque el verdadero Romney se ha recorrido el país el último año prometiendo recortes de impuestos por 5 billones de dólares que favorecen a los ricos, y el tipo de la pasada noche dijo no saber nada de eso", agregó entre aplausos.
"El hombre que se subió al escenario la pasada noche no quiere ser hecho responsable de las decisiones del verdadero Romney y de lo que ha estado diciendo el último año", insistió, en el tipo de contraataque que los observadores sin embargo esperaban que hubiera hecho la pasada noche, cuando aún tenía a su rival frente a frente.
Un Obama que parecía haber recuperado la energía que según los analistas careció totalmente durante el debate seguido por millones de espectadores, siguió este jueves desgranando lo que afirmó son afirmaciones de su rival en materia de educación o empleo que faltan, afirmó, a la verdad.
Uno de los hombres más cercanos a Obama, su asesor político David Axelrod reconoció que para el próximo debate Obama-Romney, su equipo tendrá que hacer algunos "ajustes" y tomar "decisiones estratégicas" para asegurarse de que los titulares del día siguiente no definen al mandatario demócrata como "apagado", tal como sucedió esta vez.
