La esposa del príncipe Guillermo de Inglaterra, Catalina, fue admitida el sábado en un hospital de Londres para dar a luz al segundo hijo de la pareja, provocando una oleada de expectación en el país y una fiebre de apuestas de última hora sobre el nombre de la princesa.
La bebé es el cuarto en la línea de sucesión, y el quinto bisnieto de la reina Isabel II.
Un breve comunicado del palacio de Kensington confirmó que la duquesa de Cambridge había sido admitida en el hospital de St. Mary a las 6 de la mañana, hora local (0500 GMT). Llegó al ala Lindo del centro médico en auto con Guillermo.
El primer hijo de la pareja, el príncipe Jorge, nació en julio de 2013 en ese mismo hospital. Se esperaba que Guillermo, que está de permiso en su empleo de piloto de helicóptero ambulancia, estuviera junto a su esposa en el hospital, como ocurrió en el nacimiento de Jorge.
El primer ministro británico, David Cameron, envió sus mejores deseos en un tuit: "Todo el país le deseará lo mejor", dijo.
Varios apasionados de la familia real acamparon hace días ante el hospital. Algunos aficionados, envueltos en banderas británicas y ondeando festivos carteles, esperaban pacientemente en la vereda con la esperanza de lograr un atisbo de la familia. Los duques les enviaron esta semana lujosos pasteles y una tarta de cumpleaños, un gesto de gratitud al deseo de los seguidores de compartir su alegría.
"Les dije que sería un bebé de fin de semana", dijo una de las personas acampadas, Kathy Martin, ante el hospital.
Medios de todo el mundo se apresuraron a situarse ante el lugar a la espera de noticias. La pareja real se ha esforzado por evitar el circo mediático que acompañó al nacimiento de Jorge, y los equipos de televisión sólo empezaron a ocupar sus puestos tras el anuncio del sábado por la mañana.
Catalina está alojada con estilo. Cada habitación del centro privado de maternidad dispone de conexión Wifi, televisión por satélite, una radio, una caja fuerte, un teléfono y un refrigerador. Además, las instalaciones ofrecen una "amplia lista de vinos, en caso de que desee disfrutar de una copa de champán y brindar por la llegada de su bebé".
Catalina disfrutará además de un descuento por fidelización del 10%, ya que también tuvo a su primer hijo en el hospital.Una suite en el centro cuesta ahora 6.570 libras por una estancia de una noche con un parto normal, o 5.913 libras con el descuento de Catalina. La tarifa de los médicos se cobra aparte.
La niña mantendría su puesto en la línea de sucesión y sería la primera en beneficiarse de un cambio en la ley que siempre colocaba a los varones delante de sus hermanas. La mayoría de las apuestas apuntaban a que el bebé será una niña, pese a la falta de pruebas sólidas que respalden la teoría.
Los nombres más señalados en las apuestas son todos de niñas, con Alicia y Charlotte como claros favoritos, seguidos de Elizabeth, Victoria y Diana. Todos los nombres tienen una estrecha relación con la tradición real.
El príncipe Carlos indicó en dos ocasiones que le gustaría tener una nieta, lo que llevó a algunos a especular con que tuviera información sobre el tema.
Pero probablemente, muchos sólo esperan que Gran Bretaña tenga una nueva princesa. La casa real británica no ha tenido una princesa en un puesto tan alto de la línea sucesoria en muchos años.
La princesa Ana, hermana de Carlos, nació como tercera heredera en 1950. Las princesas Beatriz y Eugenia, hijas del príncipe Andrés y Sarah Ferguson, eran quinta y sexta en la línea de sucesión cuando nacieron.
